Por M. Ángel Villa Juárez
Morelia, Mich. 17 septiembre 2025.- El alcalde de Uruapan, Carlos Alberto Manzo Rodríguez, tiró el manotazo en la mesa y anunció que se suspende la construcción del teleférico hasta que no caigan los asesinos del policía municipal Vidal Brígido Guzmán, ejecutado el domingo pasado en pleno Boulevard Industrial.
Con la voz encendida, el presidente municipal soltó que Uruapan arrastra una crisis de violencia desde hace 25 años, y que ni el gobierno estatal ni el federal han sabido garantizar ni justicia ni seguridad:
“El teleférico podrá reiniciar actividades de construcción solamente una vez que sean detenidos estos delincuentes y se establezca un plan emergente para blindar la seguridad de nuestro municipio”, advirtió.
Bronca entre alcalde y gobierno estatal
La cosa no quedó ahí: Manzo también acusó que la corrupción en la Fiscalía y el Poder Judicial permite que los malandros recuperen la libertad casi de inmediato, mientras los polis ponen el pecho en la calle.
El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla no se tardó en responder, diciendo que frenar el proyecto es “un golpe al pueblo de Uruapan”, pues se perderían empleos y se pondrían en riesgo inversiones por más de 3 mil 300 millones de pesos.
Bedolla enlistó las chambas que están en marcha: la ampliación de la avenida Revolución, el paso elevado de La Hielera, un nuevo edificio para el DIF y hasta 22 proyectos pegados al teleférico, además de la generación de 500 empleos directos.
El ataque que encendió la mecha
El desmadre comenzó el domingo, cuando un grupo de sujetos en dos motocicletas abrió fuego contra policías municipales que hacían revisiones vehiculares en el Boulevard Industrial. En la balacera cayó el agente Brígido Guzmán, mientras que sus compañeros repelieron la agresión.
Desde entonces, la Guardia Civil, el Ejército, la Guardia Nacional y la Policía Municipal traen montado un operativo en Uruapan y los municipios vecinos. Según el secretario de Seguridad estatal, Juan Carlos Oseguera, ya tienen identificados a cuatro presuntos responsables gracias a las cámaras del C5.
“En toda la demarcación hay presencia policial, se mantienen filtros itinerantes y labores de inteligencia”, soltó Oseguera.
¿Y el teleférico?
La obra estrella de la administración estatal, pensada para atraer turismo y presumida como el “teleférico más grande del país”, se queda en pausa hasta nuevo aviso. El alcalde de plano dijo que antes de pensar en paseos panorámicos, la prioridad es meter al bote —o al panteón— a los asesinos de su policía.
