PULSO MICHOACANO

La tira de Morelia se rifa y devuelve sano y salvo a escuincle extraviado

Por M. Ángel Villa Juárez
Morelia, Mich., 26 septiembre 2025.- En una de esas tardes donde el sol pega sabroso y la ciudad bulle con su ritmo de costumbre, un escuincle se nos perdió del corral, o sea, que un chavito se nos peló del plantel escolar y traía con el Jesús en la boca a maestros, vecinos y hasta a los tamales de la esquina.

Pero pa’ que vean que cuando se ponen las pilas, los azules también rifan, los polis de Morelia no se hicieron patos. Apenas les llegó el chisme, armaron la coordinación con los profes y le metieron velocidad al asunto. Sin perder el tiempo, se aventaron su recorrido y, en una maniobra chida y oportuna, toparon al chamaco antes de que pasara a mayores.

Según el reporte que soltaron los mismos guardianes del orden, el morrito estaba bien, nomás sacado de onda, ya saben, con esa carita de “¿y ahora dónde ando?”. Pero no traía rasguño ni golpe, puro susto y la mirada buscando caras conocidas.

La cosa es que no se fueron con cuentos ni se pusieron a calentar la banqueta. En corto, contactaron a la banda de la escuela, luego a los familiares, y tras confirmar todo bien, entregaron al chamaco con su abuelita, que no soltaba la lágrima del puro alivio.

Vecinos de la zona, que vieron la movida, aplaudieron la chamba de los uniformados. “Pues sí, cuando quieren, los polis sí chambean”, soltó doña Mari, la de los tlacoyos, mientras le echaba salsa a uno con nopalitos.

No es la primera vez que la Policía Morelia actúa con rapidez, pero en este caso, el mérito fue doble: por prevenir que algo feo ocurriera y por calmar el corazón de una familia que ya sentía que el mundo se les venía abajo.

Así que, entre tanta nota amarga y delincuencia que no afloja, vale la pena echar una mirada a estos gestos que, aunque parezcan chiquitos, son grandes pa’ quienes los viven.

Ahí quedó. Un aplauso, aunque sea bajito, para los que sí se ponen la camiseta y no se hacen los locos cuando toca cuidar a los nuestros.