PULSO MICHOACANO

“Nuestra tierra” sacude el FICM: Lucrecia Martel le pone voz y tripas a la historia de despojo

Por M. Ángel Villa Juárez
Morelia, Mich. 14 octubre 2025.— La cosa se puso intensa y bien sentida en el 23er Festival Internacional de Cine de Morelia, cuando la cineasta argentina Lucrecia Martel se trepó al escenario pa’ recibir la Medalla Filmoteca UNAM antes de presentar su nueva película Nuestra tierra.

La banda de la Filmoteca, encabezada por Hugo Villa Smythe, le echó flores por su forma de contar historias que rascan hondo en las emociones y en la memoria colectiva. “Si un día se te ocurre hacer una película en 16 milímetros en blanco y negro, aquí tienes un laboratorio”, le soltó Villa en tono cómplice. Martel, con los ojos brillosos, bromeó: “¿La muerdo como en los Olímpicos?”, levantando la medalla ante un público que la ovacionó de pie.

Y como si no fuera suficiente, el mero mero del festival Alejandro Ramírez Magaña, junto al vice Cuauhtémoc Cárdenas Batel y la jefa de todo el tinglado Daniela Michel, le entregaron una butaca con su nombre que quedará bien puesta en la sala 4 de Cinépolis Centro Morelia. “Esto es mucho más de lo que uno se puede imaginar. Esta medalla es algo increíble; no sé qué fragmentos de actores me estaré llevando”, soltó entre risas y aplausos.

Pero la fiesta no tapó la herida que la cinta remueve: el documental recuerda el asesinato de Javier Chocobar, ocurrido en Argentina en 2009, y pone sobre la mesa cinco siglos de despojo indígena. Con voz firme, Martel dijo: “El mundo no es tan chiquito como que andemos masacrando gente para quitarle la tierra”.

Ahí quedó la frase, flotando como cachetada de historia mal contada, mientras en la pantalla arrancaba la proyección de una cinta que no viene a endulzar oídos, sino a picar conciencias.