PULSO MICHOACANO

En el 108 aniversario de la UMSNH, Yarabí Ávila llama a jalar parejo por una Universidad fuerte y humana

Por M. Ángel Villa Juárez
Morelia, Mich. 15 de octubre de 2025.– Con todo el barrio universitario reunido para soplarle las velitas al 108 aniversario de la Máxima Casa de Estudios, la mera mera de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Yarabí Ávila González, aventó un discurso con harto corazón y mensaje claro: “Sigamos construyendo en equipo y con equidad una universidad fuerte, incluyente y bien humana”.

La celebración, que se aventaron en el corazón de Morelia, reunió a representantes de los tres poderes, exrectores, consejeros, maestros, administrativos y a los chamacos estudiantes que son la esencia de la Nicolaita. El evento tuvo de oradora oficial a Rosa Elba Norma del Río Torres, profesora del Instituto de Investigaciones Químico Biológicas, quien echó verbo sobre la historia combativa y humanista de la institución.

Ávila no se guardó nada y recordó que en 108 años nomás dos mujeres han ocupado la silla de la Rectoría, subrayando que no es concesión, sino justicia y responsabilidad histórica. “Nuestra voz transforma, construye y deja huella”, dijo, echándole leña al fuego de la equidad de género en la universidad.

También se aventó su agradecimiento al gober Alfredo Ramírez Bedolla por no soltar el varo para la institución, así como a los legisladores por la aprobación de la nueva Ley Orgánica y la reforma constitucional que, según la rectora, fortalecen la autonomía y la visión de futuro de la UMSNH.

La oradora Del Río Torres remató con estilo: “La Nicolaita no es sólo una escuela, es una voz que resiste, un abrazo que educa y un motor de transformación social”.

Por su parte, Gabriela Molina Aguilar, secretaria de Educación estatal, y Giulianna Bugarini Torres, presidenta de la Mesa Directiva del Congreso, echaron su rollo institucional prometiendo que no faltará el apoyo ni los recursos para la universidad.

La cosa quedó clara: la Nicolaita llegó a sus 108 años con ganas de seguir dando guerra, defendiendo su autonomía y echándole alma, corazón y humanidad a la educación.