Por M. Ángel Villa Juárez
Morelia, Mich. 19 de octubre de 2025.- En plena sierra moreliana, donde antes olía a pino y encino, ahora huele a negocio chueco. La Fiscalía General del Estado le cayó de sorpresa a un predio en la localidad de El Tejocote, donde —según la tira— había jaleo con tala ilegal y cambio de uso de suelo, nomás así, por sus pistolas.
La cosa empezó cuando unos agentes de investigación de la Fiscalía Ambiental andaban de rol por un camino de terracería y toparon con tocones de árboles tirados como fichas de dominó… y para acabarla, hileras de agave sembrado sin ni un miserable permiso a la vista.
Con eso bastó para que el Ministerio Público pidiera una orden de cateo al juez, quien no se hizo del rogar y soltó la autorización. Al ejecutar la diligencia, encontraron el tiradero: árboles talados sin marca legal, ni permisos forestales, ni saneamiento, ni autorización para cambiar el uso del suelo. O sea, todo al margen de la ley y al ritmo del “aquí mando yo”.
Ahora, la Fiscalía anda investigando quién está detrás de esta taladera y agavizadera, pa’ que no se sigan pasando de vivos con el monte.
Según dijeron, van a seguirle la pista a los responsables y no van a dejar que los bosques se vuelvan negocio de unos cuantos.
Así las cosas en El Tejocote, donde el agave no creció solito… alguien le echó mano al bosque primero.
