Por José Pantoja, para Pulso Michoacano
Es indiscutible que los partidos políticos y los funcionarios del sector público pierden credibilidad cada día, debido a su soberbia.
Son creídos, indolentes.
No escuchan ni ven a los ciudadanos —con sus excepciones, claro—.
Muchos, en su gran mayoría, solo atienden la voz de su amo. Nadie trabaja por un México mejor.
Por eso el hartazgo llegó a los electores.
Miles de personas piden candidatos independientes, porque los partidos políticos rebasaron todos los límites y protocolos políticos.
Con argumentos fuera de lugar, el gobierno federal y el partido en el poder intentan desarticular una manifestación ciudadana, a la cual todos tenemos derecho.
Dicen que no es legítima porque la organiza un partido político.
Mejor deberían ponerse a trabajar.
La seguridad, la salud, el campo, la economía, etcétera, requieren de su atención.
Ahora sí: o se aplican, o se quedan como están.
Así lo veo. Y me refiero a todos los partidos, incluyendo a los que buscan el registro y quieren seguir chupando de la ubre.
Para este 2027, debemos saber elegir muy bien a quién daremos el sufragio.
Si tu voto es por una dádiva, no te quejes: eres cómplice.
Y entonces, disfruta lo votado.
