Por M. Angel Villa Juárez con información de Alfonso Compean.
Morelia, Mich. 17 enero 2026.- Desde Chihuahua se soltó el chisme político con olor a pólvora. La gobernadora María Eugenia Campos Galván, mejor conocida como Maru Campos, no se guardó nada y le tiró con todo al exgobernador Javier Corral Jurado, a quien acusó, sin rodeos, de esconderse detrás del fuero como quien se tapa con la cobija cuando ya lo alcanzó el frío de la justicia.
En declaraciones que ya corren como pólvora en redes y pasillos del poder, Maru Campos dijo clarito y sin anestesia:
“Lo importante es que se haga justicia, no tanto que se haga un tema político. Ojalá se eliminara el fuero para que el señor no tuviera faldas donde esconderse, porque es tan cobarde que en cualquier falda se esconde”.
Así, directo al hígado.
El pleito no es de saliva, es de millones
El coraje de la gobernadora no salió de la nada. Javier Corral está señalado por la Fiscalía Anticorrupción de Chihuahua por el presunto desvío de alrededor de 98 millones de pesos durante su gestión como gobernador. Un billetote que, según las autoridades estatales, no tiene justificación clara.
Para acabarla de amolar, hace unos días la Fiscalía General de la República ordenó que el expediente completo sea entregado para atraer el caso. Y ahí es donde en Chihuahua ya huele a gato encerrado, porque temen que en manos federales el asunto termine empolvado en algún cajón, como ha pasado con otros expedientes incómodos.
Maru no se cruza de brazos
La gobernadora anunció que ella misma irá a la Fiscalía General de la República en la Ciudad de México para meter presión y exigir que el caso no se archive ni se maquille. También informó que acudirá a la Suprema Corte de Justicia de la Nación para revisar el tema de las restricciones al ganado que su gobierno impuso para frenar el gusano barrenador, pero que la Corte declaró improcedentes.
En pocas palabras, Maru anda en modo guerra: contra Corral, contra el olvido y contra la impunidad.
En la calle se comenta así
En el barrio político de Chihuahua, la lectura es sencilla:
Maru quiere justicia, Corral quiere fuero, y la FGR tiene la última palabra.
Y mientras los expedientes van y vienen, la gente se pregunta lo de siempre:
¿habrá castigo para los de arriba o, como casi siempre, todo quedará en puro teatro?
Por lo pronto, la gobernadora ya dejó claro que no piensa quedarse callada. Y en este pleito, las palabras ya no son de terciopelo, son de navaja.
Porque cuando el dinero público se pierde,
la paciencia del pueblo también.
