Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 18 enero 2026.- Entre nostalgia, ovaciones y fútbol de buen diente, el Estadio Morelos fue testigo de un partidazo con sabor a recuerdo y aroma a fiesta. Las Leyendas de Morelia derrotaron 2-1 al Barça Legends en un duelo que no fue de trámite, sino de emociones, gambetas y tribunas encendidas.
Los culers regresan a casa con la derrota en la maleta, pero con la sonrisa puesta, porque el espectáculo estuvo a la altura del nombre que cargan en la espalda.
Morelia pegó primero… y dos veces
Desde el arranque, los michoacanos salieron con hambre y sin respeto por el pedigrí europeo. Apenas al minuto 4, Elías Hernández ya avisaba con un disparo cruzado. Y al 14, Carlos Morales soltó un cañonazo desde fuera del área que dejó parado a Angoy: 1-0 y la grada se vino abajo.
Tres minutos después, Jefferson Montero repitió la dosis con otro tiro de larga distancia para el 2-0. En el Morelos ya se respiraba ambiente de verbena futbolera.
Barça reaccionó, pero sin suerte
Los blaugranas despertaron tras la pausa de hidratación. Nolito se volvió el más inquieto y provocó un penalti que Saviola cobró, pero Federico Villar se lució como en sus mejores tardes y mandó el balón al córner. Rivaldo también quiso poner su firma, pero otra vez Villar dijo “aquí mando yo”.
Al descanso, el marcador seguía 2-0 y la banda michoacana cantaba como si fuera final.
Dominio culer sin premio
En la segunda mitad, el Barça Legends se adueñó del balón, tocó, tocó y volvió a tocar, pero el gol se les escondía como billete en quincena. Nolito, Gerard López y compañía buscaron por todos lados, pero la pelota nomás no entraba.
Morelia, con menos llegada, estuvo incluso cerca del tercero en una escapada que casi congela a la defensa catalana.
Mendieta le puso clase al cierre
Cuando ya parecía historia sellada, Gaizka Mendieta se sacó un zurdazo con etiqueta de museo, asistido por Giuly, y clavó el 2-1 al minuto 83. Golazo de esos que se aplauden aunque duelan.
Todavía hubo tiempo para una última de Gerard López, pero el balón se fue chueco, como las ilusiones del empate.
Noche redonda en el Morelos
Con 14 mil 320 aficionados en las tribunas, el partido terminó siendo más que un resultado: fue una postal de fútbol, memoria y alegría. Morelia ganó en la cancha, el Barça se ganó el respeto, y la afición se llevó una noche para contarla con cerveza en mano.
Porque aquí, cuando se juntan leyendas, no importa tanto el marcador… pero qué bonito se siente ganarle al Barça, aunque sea en versión de recuerdos.
