Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 30 enero 2026.- En esta ciudad donde el frío cala pero el corazón late fuerte, la Orquesta Sinfónica de Michoacán (Osidem) decidió arrancar el año como se debe: hablándole al amor sin pena y sin desafinar. La Secretaría de Cultura de Michoacán (Secum) anunció que la temporada 2026 abre fuego con el “Concierto por el mes del amor y la amistad”, el próximo jueves 5 de febrero a las 19:30 horas en el Teatro Melchor Ocampo.
Bajo la batuta del maestro Enrique Arturo Diemecke y con la voz de la soprano Sofía Ramírez, la noche promete ponerse elegante, pero sin perder el barrio sentimental que todos cargamos cuando se habla de amores intensos, imposibles o eternos.
La cosa empieza con la obertura de La Gazza Ladra de Rossini, que entra con fuerza, como quien toca la puerta sin miedo. Luego vendrán las arias de Puccini, esas que no piden permiso para meterse en el pecho: Turandot, La Bohème, Madama Butterfly, Tosca y Gianni Schicchi. Puro drama, puro suspiro largo, puro amor del que duele bonito.
Y para cerrar, nada menos que la Quinta Sinfonía de Beethoven. Esa que arranca con destino trágico y termina levantándose como quien dice: “aquí sigo”. Una obra que pasa de la sombra a la luz, como muchos romances que empiezan torcidos y acaban épicos.
La soprano invitada, Sofía Ramírez, no es improvisada. Se formó en el Taller Lírico “Gabriel Mijares” y en la Universidad Panamericana, y ya dejó huella en el Festival Internacional de Ópera de Morelia 2024, donde interpretó a Micaela en Carmen. Voz con carácter y presencia que no se achica.
Los boletos tendrán una cuota de recuperación de 50 pesos —más barato que una salida cualquiera y con mucho más nivel— y estarán disponibles desde el viernes 30 de enero en las oficinas de la Osidem, dentro del Teatro Ocampo, en horario de 09:00 a 18:00 horas.
Así que ya sabe, Morelia: si anda enamorado, despechado o nomás con ganas de sentir algo distinto, el 5 de febrero el Ocampo será el punto de encuentro. Porque el amor se celebra, sí, pero cuando lo toca una sinfónica, se escucha distinto.
