Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 11 febrero 2026.- Cuando se trata de salud no hay espacio para trampas, pero siempre hay quien le mueve la fecha al producto como si fuera etiqueta de tiendita. La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios), a través de la Secretaría de Salud de Michoacán (SSM), lanzó una alerta por la adulteración en la fecha de caducidad de un dispositivo médico vascular que podría poner en riesgo a pacientes.
El producto en cuestión es el HEMAGARD Carotid Patch Knitted Ultrathin (parche vascular recubierto de colágeno), en presentación de caja con parche tamaño 10 x 75 milímetros. El detalle que encendió las alarmas fue el cambio en la fecha de caducidad.
Según el análisis técnico-documental presentado por MAQUET MEXICANA S. de R.L. de C.V., titular del registro sanitario, se detectó la comercialización del lote 18L15, con número de serie 1192695891 y fecha de caducidad marcada como 2027-11-19. El problema es que la fecha original era 2023-10-3. Es decir, le dieron cuatro años más de vida a un dispositivo que ya no debía estar en circulación.
Y por si fuera poco, se identificó que este producto está siendo vendido en plataformas de comercio electrónico, sitios web y aplicaciones móviles no autorizadas. Ahí es donde el asunto se pone más turbio, porque nadie puede garantizar el origen, la cadena de distribución ni las condiciones de almacenamiento.
En el arrabal médico se sabe que un dispositivo alterado no es cualquier cosa. Un parche vascular se utiliza en procedimientos delicados; no es una curita para raspones. Si está caducado o manipulado, puede comprometer la seguridad del paciente y la eficacia del tratamiento.
La autoridad sanitaria advirtió que adquirir dispositivos por estos canales representa un alto riesgo, ya que podrían tratarse de productos falsificados, adulterados o incluso robados. Sin garantía de calidad ni seguridad, el ahorro aparente puede salir carísimo.
La recomendación es clara: profesionales de la salud deben revisar minuciosamente el envase primario y secundario, detectar errores ortográficos, inconsistencias en lote, número de serie o fecha de caducidad. Si el producto presenta las características señaladas, no debe adquirirse ni utilizarse.
En caso de detectar su comercialización, la SSM pide presentar la denuncia sanitaria correspondiente al correo farmacovigilancia.coepris@salud.michoacan.gob.mx. Porque en temas de salud no se juega, y menos cuando alguien pretende revivir productos vencidos con una simple modificación de etiqueta.
La alerta está lanzada. Ahora toca a hospitales, clínicas y personal médico cerrar filas para que ningún parche adulterado termine donde no debe: dentro del cuerpo de un paciente.
