Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 20 febrero 2026.- La cosa se puso recia en la avenida Vasco de Quiroga, esa que conecta los templos de Capuchinas y San Francisco, donde esta semana empezaron a brotar puestos con mercancía de plataformas digitales como Shein y Mercado Libre.
Desde temprano, el Ayuntamiento de Morelia desplegó operativo con inspectores en cada esquina, patrullas rondando y personal de Mercados y Vía Pública marcando territorio. La orden fue clara: no permitir que se instalen comerciantes sobre ruedas sin permiso, menos con productos cuyo origen no esté claro.
El operativo fue encabezado por Policía Morelia, en coordinación con la Dirección de Mercados y el Ayuntamiento. El propio secretario del Ayuntamiento, Yankel Benítez, se apersonó en la zona y soltó el mensaje sin rodeos: hay un despliegue permanente de 25 personas en dos turnos para vigilar el área hasta las ocho de la noche.
“Tenemos que hacer respetar el bando del municipio, no podemos permitir anarquía”, dijo frente a medios.
Y es que, según las autoridades, a inicios de semana comenzaron a detectar vendedores primerizos y otros ya conocidos intentando colocarse con ropa y artículos que presuntamente provienen de ventas en línea. Hubo aseguramiento de mercancía y, hasta ahora, no se ha devuelto porque los comerciantes no han acreditado el origen legal de los productos, lo que podría derivar en denuncias por posible contrabando.
Mientras tanto, el argumento oficial es que hay comerciantes formales que pagan renta y cumplen reglas, y no se vale que otros lleguen a instalarse así nomás, sin permisos ni papeles.
Desde el barrio la opinión se divide. Hay quien dice que todos buscan ganarse el pan como pueden, que la chamba está dura y la necesidad aprieta. Otros respaldan el operativo y aseguran que si no se pone orden, la zona se vuelve un tianguis improvisado.
El Ayuntamiento aseguró que el operativo seguirá hasta que haya certeza de que no intentarán adueñarse de la vía pública. También lanzaron el mensaje a los informales: existen plazas municipales donde pueden regularizarse y trabajar sin estar huyendo del inspector.
Por ahora, en Vasco de Quiroga el mensaje quedó claro: aquí no se instala nadie sin permiso. Y con inspector en cada esquina, la calle anda más vigilada que nunca.
