PULSO MICHOACANO

“Se rompió el cable y se cayó todo”: Sheinbaum explica caos en aduanas

Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 19 febrero 2026.- Así nomás, como cuando en el barrio se truena el cable del internet y todos se quedan viendo la tele sin señal, pero versión país entero. La presidenta Claudia Sheinbaum salió a decir que la falla nacional en el sistema de aduanas fue porque “se rompió un cable de fibra óptica”. Y al romperse, se perdió la información por un rato.

Y ese “ratito” dejó filas kilométricas en varias aduanas del país.

El problema pegó fuerte en estados fronterizos y portuarios como Baja California, Tamaulipas y Veracruz, donde el cruce de mercancías se quedó atorado. La falla afectó el sistema de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), responsable de procesar la entrada y salida de productos.

Desde la conferencia matutina, la mandataria explicó que ya se reparó el cable y que ahora están investigando por qué se quebró la fibra óptica. Lo que sí reconoció —y eso sí prende focos— es que no hay un sistema paralelo que entre al quite cuando pase algo así.

Es decir, si se cae uno, se cae todo.

Según reportes de la Central de Servicios de Carga de Nuevo Laredo, el cruce de vehículos se suspendió por una “intermitencia” en el sistema central. En palabras más terrenales: el sistema se quedó mudo y los tráileres empezaron a hacer fila como si regalaran gasolina.

Desde la banqueta, uno se pregunta cómo es que un solo cable puede poner de rodillas el movimiento comercial del país. Porque no estamos hablando de un cibercafé de colonia, sino de las aduanas por donde pasa buena parte de la economía.

Sheinbaum aseguró que se buscará implementar un cable paralelo o un esquema de respaldo para que, si se vuelve a romper uno, la transmisión de datos no se detenga. O sea, un “plan B” que, hasta ahora, no existía.

Mientras tanto, transportistas y empresarios tuvieron que aguantar el atorón, las horas perdidas y el combustible quemándose en las filas. Porque cuando el sistema falla, el que paga es el de abajo.

La lección queda sobre la mesa: en un país que presume modernización digital, no se puede depender de un solo hilo… porque si se rompe, se paraliza todo.