PULSO MICHOACANO

La Marea Rosa se volvió partido: realizaron Asamblea Nacional y formalizaron a Somos MX

Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 21 febrero 2026.- Este sábado 21 de febrero, la llamada Marea Rosa dejó de ser puro contingente de playera blanca y pancarta en la mano, y se convirtió oficialmente en partido político. En el Centro Forum de la Ciudad de México, la organización Somos México realizó su Asamblea Nacional Constitutiva y formalizó su tránsito de movimiento ciudadano a fuerza política nacional.

Con delegados de las 32 entidades del país, la agrupación aseguró que cumplió —y rebasó— los requisitos que marca el Instituto Nacional Electoral (INE): casi 300 mil afiliaciones y 246 asambleas distritales celebradas en todo México, cuando la ley exige 256 mil militantes y 200 asambleas. Desde la óptica del ciudadano común, lo que se vio fue organización y músculo territorial en tiempo récord.

Durante semanas, el mensaje fue el mismo: si ya estaban cubiertos los requisitos, no habría forma legal de negar el registro que, dicen, se ganaron “en la calle”.

De la protesta a la boleta

Lo que distinguió al proyecto fue su origen. No nació —según sus propios impulsores— de una cúpula partidista, sino de las movilizaciones en defensa del INE y la democracia que dieron rostro a la llamada Marea Rosa. Mucha gente que marchó hace meses ahora dio el paso a estructurarse como partido.

Entre las figuras visibles estuvieron Guadalupe Acosta Naranjo y Emilio Álvarez Icaza, quienes impulsaron el proyecto desde el inicio. También acompañaron el proceso perfiles ligados al árbitro electoral, como Lorenzo Córdova y Leonardo Valdés, en calidad de observadores y promotores de legalidad.

La narrativa fue clara: convocaron a ciudadanos de izquierda, centro y derecha bajo una sola bandera, la defensa democrática frente a lo que consideran autoritarismo.

Michoacán, pieza clave

En Michoacán, la estructura no se quedó atrás. Los promotores recorrieron los 113 municipios y realizaron asambleas incluso en zonas complejas como Uruapan y Morelia. Desde el barrio se escuchó que hubo ganas de participar, aun con el clima de violencia que se vive en varias regiones.

El asesinato del exalcalde Carlos Manzo en Uruapan fue mencionado como un punto de quiebre que aceleró la organización ciudadana, según declaraciones de Álvarez Icaza. El hartazgo por la inseguridad fue gasolina para este nuevo proyecto.

Candados y reglas propias

En la Asamblea se eligió a la primera dirigencia nacional, con una regla que llamó la atención: quien encabece el partido no podrá aspirar a un cargo de elección popular. Nada de trampolines personales, al menos en el papel.

Además, fijaron que el 33 por ciento de candidaturas será para jóvenes menores de 35 años y que, si no hay acuerdos internos, recurrirán a elecciones primarias abiertas. La intención fue marcar distancia con los viejos vicios de designaciones a dedo.

Lo que viene

Con la mira puesta en 2027, cuando se renovará la Cámara de Diputados y varias gubernaturas, Somos MX adelantó que competirá solo, sin alianzas, para asegurar su registro con votos propios. Más adelante, proyectaron hacia 2030 la posibilidad de un frente opositor más amplio.

El INE tendrá hasta 60 días después de que se entregue el informe formal en marzo para emitir su resolución final. Pero más allá del trámite legal, lo cierto es que este sábado la Marea Rosa dejó de ser solo protesta y se convirtió en partido.

Desde la mirada del ciudadano de a pie, ahora la prueba no será llenar plazas ni asambleas… sino llenar urnas. Porque una cosa es gritar en la calle y otra muy distinta convencer en la boleta.