PULSO MICHOACANO

Cinco paradas de arte pa’ cerrar las vacas sin soltar billete

POR M. ANGEL VILLA JUÁREZ
Morelia, Mich. 9 abril 2026..- Si uno anda pensando qué diablos hacer pa’ rematar las vacaciones sin que la cartera chille, pues ahí le va un tip de cuate: la banda de la Secretaría de Cultura anda tirando paro con varias exposiciones que están buenísimas y, lo mejor, gratis. Sí, gratis, pa’ que luego no digan que en Michoacán nomás hay fila pa’ el camión.

La primera parada obligada es en el Museo de Arte Contemporáneo “Alfredo Zalce”, donde está la chulada de exposición “El mundo inmaterial de Joy Laville”. Son 126 piezas que te llevan a pasearte por la sensibilidad de esta artista inglesa que se mexicanizó y dejó obra pa’ rato: gráfica, pintura, escultura y lo que se acumule.

Luego, si le sigues rumbo a Pátzcuaro, el Centro Cultural Antiguo Colegio Jesuita trae la muestra “Abejamiento polinizador y el empalagamiento monogámico vol. 2”, de Rodrigo Treviño. Ahí el artista se avienta una reflexión bien locochona sobre el amor, la identidad y los vínculos humanos, usando la metáfora de la polinización. Son 38 piezas que se mueven entre lo biológico, lo emocional y lo simbólico; vaya que hay material pa’ quedarse pensando.

Por otro lado, en la Casa de la Cultura de Morelia hay doble tanda. La primera es “De la roca ígnea, nació una casa”, de Emilia Solís, que mete al espectador en un viaje donde el dibujo es memoria, territorio y cuerpo cambiando todo el tiempo. Grafito, tinta, carboncillo… pura cosa fina.
La segunda es “Mentiras piadosas”, de Raquel Palominos, una exposición bien íntima que arma historias visuales desde la emoción, la infancia y la imaginación, de esas que te mueven aunque uno llegue nomás por curiosear.

Y pa’ rematar, en el Centro Cultural Clavijero está “El consumado arte de soñar”, de Rocío Caballero, una mezcla de pintura, gráfica y escultura que arma fábulas visuales llenas de crítica social, humor y simbolismo. Una joyita que no se debe dejar pasar.

Así que, si anda sin plan o con ganas de no gastar ni un peso, láncese a estas cinco paradas. El arte anda desbordado en Michoacán, nomás falta que uno se anime a ir a verlo sin pena y sin excusas.