Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 9 febrero 2026.- En una ciudad donde abrir la llave a veces es acto de fe, ahora prometen que el agua dejará de ser milagro. Se anunció la construcción de una nueva planta potabilizadora en Morelia, una obra de 500 millones de pesos que busca garantizar el abasto para más de 300 mil habitantes, sobre todo en la zona poniente de la capital.
La lana saldrá en conjunto entre la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y los gobiernos estatal y municipal. El proyecto forma parte del llamado Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, y apunta directo a uno de los dolores más viejos de la ciudad: el agua que no alcanza.
La nueva planta estará ubicada en la tenencia Morelos, en un terreno donado para ese fin, y permitirá aumentar hasta en un 35 por ciento la capacidad de potabilización, sumándose a la infraestructura ya existente en Vista Bella, ambas operadas por el Ooapas.
De arranque, la primera etapa contempla una capacidad de 250 litros por segundo. Además, se proyecta una línea de conducción desde la presa de Cointzio hasta la nueva planta y de ahí hacia la zona oriente. Con esto, se apagarán 18 pozos que actualmente extraen agua del subsuelo, lo que ayudaría a que el manto acuífero deje de estar tan exprimido.
La apuesta no es menor. En la zona poniente vienen más de 11 mil viviendas nuevas impulsadas por Infonavit y Fovissste, además de un nuevo hospital del IMSS en Villas del Pedregal. Más casas, más gente, más necesidad de agua. Así de sencillo.
También se informó que se trabaja en la modernización y tecnificación de distritos de riego, con la meta de reducir hasta en un 40 por ciento el consumo agrícola y destinar más agua tratada al consumo humano.
La promesa está sobre la mesa: que en Morelia el agua no sea privilegio ni ruleta rusa. Falta que la obra camine, que el dinero alcance y que la llave, ahora sí, responda cuando la giren en las colonias. Porque en el barrio ya no quieren discursos, quieren agua.
