Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 21 febrero 2026.- Ya empezó la Cuaresma y en Morelia se alborota la raza con el filete empanizado, los camarones y el caldo de pescado. Pero entre tanta oferta también puede colarse el producto echado a perder. Por eso la Secretaría de Salud de Michoacán (SSM) salió a decirlo claro: hay que ponerse truchas al comprar pescados y mariscos.
A través de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, la dependencia anunció que anda reforzando la vigilancia en mercados y establecimientos para evitar intoxicaciones y enfermedades gastrointestinales, que en estas fechas se disparan cuando la comida no está en buenas condiciones.
Como ciudadano, uno agradece el aviso, porque luego por ahorrarse unos pesos termina uno en el hospital. La recomendación es sencilla pero vital: revisar que el pescado tenga los ojos brillantes y saltones, que las escamas estén bien pegadas y que la carne esté firme. Si huele feo, está pegajoso o se ve opaco, mejor ni le juegue al valiente.
También se pide comprar en lugares que mantengan el producto en camas de hielo o bien refrigerado y que cumplan con medidas de higiene. En casa, la cosa no cambia: mantener congelado hasta su preparación, evitar mariscos crudos, lavarse bien las manos y limpiar las áreas de cocina para no cruzar bacterias de un lado a otro.
Las brigadas de Coepris andan haciendo operativos para revisar que todo esté en regla, pero al final el que se lo va a comer es uno. Así que más vale desconfiar tantito que pasar la noche con vómito, diarrea o fiebre.
Si después de echarse unos mariscos aparece el malestar, la recomendación es ir de inmediato a la unidad de salud más cercana y no automedicarse. Y si se detecta algún changarro que no cumpla con la higiene, se puede reportar al correo: denuncias.coepris@salud.michoacan.gob.mx.
Porque en esta temporada, la fe mueve montañas… pero una intoxicación te tumba en seco.
