Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. xx enero 2026..- Este viernes 16 de enero, el Atlético Morelia volvió a demostrar que no anda de paseo en la liga. En tierra ajena, en Oaxaca, los Canarios se rifaron el físico, el corazón y el orgullo para sacar un triunfo bravo ante Alebrijes, firmando así el 2 de 2 en el arranque del torneo. Y ahora sí, sin miedo a exagerar, en Morelia ya se empieza a oler a campeonato.
Porque ganar fuera de casa no es cosa menor. Es de equipos grandes, de planteles con hambre y de proyectos que van en serio. En una cancha complicada, con tribunas que empujan y clima que quema, los rojiamarillos jugaron con cabeza fría, piernas calientes y colmillo retorcido.
Un equipo que ya sabe a qué juega
Atlético Morelia no salió a especular. Salió a imponer condiciones, a tocar la pelota, a presionar arriba y a no regalar ni un metro. La defensa se paró firme como barda vieja y el medio campo trabajó como obrero en quincena: sin descanso y sin pretextos. Arriba, el ataque fue punzante, de esos que no perdonan cuando huelen sangre.
Alebrijes intentó reaccionar, empujó, metió pierna fuerte, pero se topó con un Morelia ordenado, serio y con personalidad. Y eso, en el futbol, vale más que cualquier nómina inflada.
La afición vuelve a creer
En las colonias, en los cafés, en los puestos de tacos y hasta en la fila del camión, la gente ya empieza a decirlo en voz alta:
—“Este Morelia se ve distinto”.
Y sí, se ve distinto. Se ve con hambre, con compromiso y con esa vibra que sólo traen los equipos que quieren algo grande.
Dos partidos, dos victorias. No es casualidad. Es trabajo.
Paso a paso, pero con el pecho inflado
Nadie está diciendo que ya se ganó el torneo, pero tampoco se puede tapar el sol con un dedo. Este arranque ilusiona, levanta cejas y enciende corazones. Porque cuando un equipo responde desde el arranque, manda mensaje: aquí no venimos a completar calendario, venimos a pelear el hueso.
Atlético Morelia está caminando firme, sin alardes, pero con autoridad. Y eso, para una afición que ha aguantado decepciones, sabe a revancha futbolera.
Que se agarren, porque el Canario viene volando alto
Si este ritmo se mantiene, si la cabeza no se infla y las piernas no se aflojan, Morelia puede volver a escribir una historia bonita. De esas que se cuentan con cerveza en mano y sonrisa en la cara.
Porque cuando el futbol se juega con coraje, disciplina y barrio…
el sueño deja de ser sueño y empieza a parecer destino.
