Por M. Ángel Villa Juárez
Morelia, Mich. 19 enero 2026..- En el Poder Judicial de la Federación la cosa ya no huele a recorte, huele a pleito. Y no es para menos. Más de 230 jueces federales estarían siendo dejados en el aire con indemnizaciones constitucionales y pensiones complementarias que simplemente no llegan, todo bajo el discurso bonito del famoso plan de austeridad.
El exmagistrado Froylán Muñoz lo dijo sin rodeos en un video difundido en Facebook que el plan de austeridad no puede servir como pretexto para pisotear derechos laborales que están amarrados en la Constitución. No es asunto de caprichos, es ley.
Según se expone en el material, las autoridades judiciales estarían incumpliendo pagos que corresponden a funcionarios que ya concluyeron su encargo, dejándolos en un limbo administrativo que raya en la burla institucional. Y lo más grave: sin información clara, sin fechas y sin explicaciones.
Muñoz advierte que las prestaciones no se pueden desaparecer con un plumazo ni con discursos de ahorro, porque eso equivale a desconocer derechos adquiridos por quienes durante años sirvieron al sistema judicial.
El mensaje es claro: la austeridad no debe convertirse en sinónimo de atropello. Porque una cosa es apretarse el cinturón y otra muy distinta es quitarle el pan a quien ya cumplió con su chamba.
Mientras tanto, los afectados siguen esperando que el Consejo de la Judicatura Federal dé la cara y aclare qué está pasando realmente con estos pagos. Porque en los pasillos del Poder Judicial, la molestia ya no se susurra: se comenta en voz alta.
Y como suele pasar en este país, el ahorro se presume, pero la deuda se esconde bajo la alfombra.
#PulsoMichoacano
#AusteridadConTrampa
#JusticiaIncompleta
