Miguel A. Villa Juárez
Morelia, 9 enero 2026.- Al periodista Carlos Castro lo acribillaron sin darle chance de nada este 8 de enero en un local de comida de Poza Rica. La banda del barrio comenta que el compa se dedicaba a informar nota roja de lo que pasaba en la región, pero la violencia no perdona comunicadores.
La raza anda encendida, pues dicen que ya van varios comunicadores que caen en la misma jugada, y la justicia nomás se hace ojo de hormiga. Entre murmullos de cantina y esquinas llenas de humo, la gente exige que se esclarezca el asunto, porque no es justo que la voz del pueblo se apague a balazos.
En este México de autoridades incompetentes o, donde la vida se juega al volado, la muerte del periodista deja un hueco que duele y un coraje que arde.
