Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 12 septiembre 2026.-Mientras en las colonias de Morelia las bardas, los postes y las calles comienzan a convertirse en escaparates para políticos que buscan colarse en el gusto de la gente, el Centro Histórico tiene reglas para evitar que sus fachadas y monumentos terminen convertidos en un catálogo de caras, colores y promesas electorales.
Con el proceso electoral de Michoacán 2026-2027 ya en marcha, el primer cuadro de la capital michoacana se mantiene como una zona donde está restringida la colocación de propaganda política, de acuerdo con las disposiciones municipales y electorales. La intención es cuidar el patrimonio arquitectónico y evitar que la ciudad se llene de lonas, calcomanías y pintas que después nadie se hace responsable de retirar.
Gaspar Hernández Razo, gerente del Centro Histórico, explicó que el Reglamento de Anuncios Publicitarios de Morelia y otras disposiciones de orden urbano impiden colocar propaganda en fachadas, puertas, ventanas, postes, mobiliario urbano y otros espacios del primer cuadro.
Para el ciudadano, la medida tiene sentido: una ciudad histórica no tendría por qué pagar el precio de las campañas políticas con sus edificios rayados y sus espacios públicos tapizados de publicidad.
Ni fachadas ni monumentos para promover candidatos
Las restricciones abarcan edificios históricos, monumentos, árboles y equipamiento urbano. De acuerdo con la normativa aplicable, tampoco se permite pegar carteles o pintar propaganda en inmuebles sin las autorizaciones y permisos correspondientes.
El Instituto Electoral de Michoacán (IEM), la Secretaría de Desarrollo Urbano y Movilidad, la Gerencia del Centro Histórico y la Policía Morelia participan, desde sus respectivas atribuciones, en la vigilancia de estas disposiciones.
Cuando se detecta propaganda irregular, las autoridades pueden solicitar que sea retirada y, según la infracción, aplicar las sanciones correspondientes.
Aunque existen condiciones específicas para determinados actos de campaña autorizados, eso no significa que los partidos tengan permiso para dejar lonas o materiales colgados por tiempo indefinido. La propaganda temporal debe ajustarse a las reglas y retirarse cuando corresponda.
Miles de calcomanías ensucian la imagen urbana
El problema de la contaminación visual no se limita a los partidos políticos. Hernández Razo señaló que cada año se retiran alrededor de 40 mil stickers del mobiliario del Centro Histórico; algunos días, las labores de limpieza llegan a retirar hasta un centenar.
Son calcomanías que aparecen en planchas metálicas y otros puntos del espacio público, donde cualquiera pega mensajes, imágenes o publicidad personal. El funcionario indicó que, hasta el momento de sus declaraciones, no se había identificado que ese material correspondiera a algún político u organización partidista.
El dato deja una pregunta para quienes caminan diariamente por el centro: ¿por qué tiene que haber personal retirando una y otra vez basura visual que alguien coloca sin pensar en el desorden que deja?
Mantener limpia la ciudad requiere recursos y trabajo. Por eso, además de prohibir, las autoridades necesitan vigilar y actuar cuando alguien se pasa de listo.
¿Y las multas, dónde quedan?
Las infracciones pueden derivar en sanciones electorales o administrativas, dependiendo del tipo de falta y de la autoridad competente. El Código Electoral de Michoacán contempla restricciones para colocar propaganda en monumentos, edificios públicos y equipamiento urbano; las sanciones deben determinarse conforme a la disposición aplicable y a las circunstancias de cada caso.
Sin embargo, el propio gerente del Centro Histórico afirmó que, desde 2015 hasta el momento de la entrevista, no se habían presentado denuncias o quejas municipales por propaganda política irregular en esa zona. Por su parte, el IEM habría señalado que en los tres procesos electorales anteriores no se multó a partidos, aspirantes o candidatos por este motivo.
La ausencia de sanciones reportadas no significa necesariamente que nunca haya existido propaganda irregular. Lo que sí pone sobre la mesa es la importancia de que las reglas se cumplan y de que cualquier infracción detectada tenga seguimiento.
Porque de poco sirve presumir reglamentos muy estrictos si, cuando alguien los viola, no pasa nada.
Arranca la carrera electoral en Michoacán
El proceso electoral ordinario 2026-2027 contempla la renovación de la gubernatura, el Congreso local y los ayuntamientos. Conforme al calendario referido por el IEM, las campañas para la gubernatura están previstas del 4 de abril al 2 de junio de 2027, mientras que las de diputaciones y ayuntamientos se desarrollarán del 19 de abril al 2 de junio.
Conforme se acerquen las fechas, las calles de Morelia podrían llenarse de nombres, colores y propaganda de quienes busquen un cargo público. La ciudadanía tendrá que escuchar propuestas, revisar trayectorias y decidir su voto, pero eso no debería significar aguantar una ciudad convertida en paredón publicitario.
El Centro Histórico tiene una protección especial por su valor cultural y arquitectónico. El reto para las autoridades será que esa protección no se quede en el papel y que las reglas se apliquen sin distinciones partidistas.
La política puede ocupar plazas y espacios autorizados para debatir ideas, pero no necesita ensuciar monumentos ni adueñarse de las fachadas. Si los aspirantes quieren ganarse la confianza de los morelianos, pueden empezar por respetar la ciudad que dicen querer gobernar.
