Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 15 julio 26.– Mientras Estados Unidos presiona para frenar la influencia comercial de China en la región y el Gobierno de México aplica nuevos aranceles a productos asiáticos, la realidad del mercado cuenta otra historia: el gigante asiático ya se convirtió en el segundo socio comercial más importante del país, sólo por debajo de la Unión Americana.
Así lo revela un análisis del área de Estudios Económicos de Banorte, donde se señala que desde 2003 y hasta lo que va de 2026, China ha fortalecido su presencia en el comercio mexicano, incluso en un escenario marcado por medidas proteccionistas y tensiones derivadas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El reporte destaca que, aunque la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum impuso este año aranceles de hasta 50 por ciento a diversos productos provenientes de países con los que México no tiene tratados comerciales, entre ellos China, el intercambio económico entre ambas naciones continúa creciendo.
De acuerdo con Banorte, México mantiene un déficit comercial cercano a los 123 mil millones de dólares con el país asiático, lo que significa que importa mucho más de lo que exporta. Sin embargo, las ventas mexicanas hacia China también muestran un crecimiento de doble dígito, impulsadas principalmente por la demanda internacional de componentes tecnológicos relacionados con el desarrollo de la inteligencia artificial.
Hasta abril de este año, los productos más adquiridos por México a China siguen siendo equipos electrónicos, maquinaria y componentes industriales, que representan alrededor del 58 por ciento de todas las importaciones provenientes de ese país. Tan sólo los equipos electrónicos concentran el 35.2 por ciento de las compras, incluyendo teléfonos celulares, circuitos electrónicos, semiconductores, transformadores y diversas partes para maquinaria.
Desde la perspectiva ciudadana, la relación comercial con China ya forma parte de la vida diaria. Muchos de los celulares, computadoras, electrodomésticos, herramientas y artículos que llegan a los hogares mexicanos provienen del mercado asiático, lo que demuestra que, pese a las diferencias políticas y comerciales, la economía sigue encontrando caminos para mantener el intercambio.
El crecimiento de China como socio comercial también comienza a pesar en las negociaciones del T-MEC. Organismos empresariales han reconocido que la presencia del país asiático es uno de los temas que Estados Unidos observa con mayor atención durante la revisión del acuerdo comercial de Norteamérica.
Los especialistas de Banorte consideran que el comercio entre México y China continuará expandiéndose en los próximos años, aunque advierten que buena parte de su futuro dependerá de las decisiones que se tomen en la renegociación del T-MEC y de la política comercial que adopten los tres países que integran el bloque económico más importante de la región.
