PULSO MICHOACANO

China se enchila con México por subir aranceles a los carros, por orden de E.U.

Por M. Ángel Villa Juárez
Morelia, Mich. 11 de septiembre 2025..- El tiro ya está cantado: China salió con los guantes puestos tras el anuncio del gobierno mexicano de subir del 20 al 50% los aranceles a los carros chinos y de otros países asiáticos. La bronca no tardó en reventar, y desde Pekín lanzaron un mensaje directo: “no nos vamos a dejar”.

El vocero del Ministerio de Exteriores, Lin Jian, se puso bravo y dijo que China siempre ha defendido la globalización “inclusiva y benéfica para todos”, pero que no se va a quedar cruzada de brazos ante medidas que calificó de unilateralistas, proteccionistas y hasta discriminatorias. Y aunque no soltó todavía cuáles serán los golpes de vuelta, advirtió que su país “protegerá con todo sus derechos e intereses”.

Mientras tanto, acá en México, la presidenta Claudia Sheinbaum le bajó dos rayitas al ruido y aclaró que el Plan México —que trae como bandera la sustitución de importaciones y el fortalecimiento de la industria nacional— no es para quedar bien con Donald Trump, quien anda en plena guerra comercial, sino que se trata de una decisión 100% nacional.

“Esto lo anunciamos desde antes de que Trump ganara las elecciones. No es por él, es por nosotros, para reforzar la industria mexicana”, recalcó Sheinbaum.

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ya había soltado la bomba un día antes: los nuevos aranceles buscan defender a la industria automotriz mexicana y levantar más lana para proyectos estratégicos.

Eso sí, la mandataria aclaró que no buscan pleito con nadie y que ya están platicando con embajadores de China y Corea del Sur para explicarles el movimiento. Según dijo, se hizo un estudio del impacto inflacionario y todo está alineado con las reglas de la OMC.

Por lo pronto, la cosa ya está que arde: México se la juega por su industria, y China avisa que no se va a quedar cruzado de brazos. Falta ver si esto se convierte en una bronca mayor o si el tiro queda en puro jaloneo diplomático.