Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich., 17 julio 26.– Las autoridades ambientales pusieron un alto a las operaciones de un banco de materiales, dos plantas trituradoras y una planta asfaltadora en el municipio de Lagunillas, luego de que durante una inspección sus responsables no pudieron comprobar que contaban con los permisos requeridos para funcionar.
La Procuraduría de Protección al Ambiente (Proam) informó que la clausura se realizó como parte de una visita de inspección de oficio a un predio donde se desarrollaban actividades relacionadas con la extracción y procesamiento de materiales pétreos, además de la producción de asfalto, operaciones que por su impacto en el entorno deben cumplir con la normatividad ambiental vigente.
Durante la revisión, el personal solicitó la autorización en materia de impacto ambiental, la licencia para el aprovechamiento de materiales pétreos no reservados a la Federación y la Licencia Ambiental Única actualizada mediante la Cédula de Operación Anual.
Sin embargo, los encargados del sitio no presentaron la documentación requerida al momento de la inspección, por lo que la dependencia determinó colocar los sellos de clausura y suspender todas las actividades.
Desde la óptica de la ciudadanía, la aplicación de estas medidas busca evitar que actividades industriales o extractivas operen sin controles ambientales, ya que pueden generar polvo, ruido y otras afectaciones al entorno y a las comunidades cercanas cuando no cumplen con las disposiciones legales.
La Proam señaló que las obras y operaciones permanecerán suspendidas hasta que los responsables acrediten las autorizaciones correspondientes o regularicen su situación conforme a la legislación ambiental vigente. Con ello, la autoridad busca garantizar que este tipo de actividades se desarrollen bajo reglas que reduzcan su impacto sobre el medio ambiente y la población.
