PULSO MICHOACANO

Con música y guitarras, buscan cambiar el rumbo de las comunidades indígenas de Michoacán

Por M. Angel Villa Juárez

Morelia, Mich. 20 agosto 2026.-Pátzcuaro fue escenario de una entrega que, más allá de los reflectores y los discursos oficiales, busca poner instrumentos en manos de niñas, niños y jóvenes para que la música sea una salida, una oportunidad y una forma de mantener vivas las raíces de las comunidades indígenas.

El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y la secretaria de Cultura federal, Claudia Curiel de Icaza, entregaron instrumentos musicales a seis bandas infantiles y juveniles de distintas comunidades, como parte del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, que contempla una inversión de 163.6 millones de pesos para fortalecer las acciones culturales en la entidad.

Desde la mirada del ciudadano, la apuesta tiene sentido: mientras haya chamacos aprendiendo música, ensayando y conviviendo en sus comunidades, habrá también más espacios para alejarse de la violencia y de los malos pasos que tantas broncas han provocado en el estado.

Esta primera entrega forma parte de un proyecto más amplio que contempla beneficiar a 12 agrupaciones comunitarias en diferentes regiones de Michoacán.

Las agrupaciones que recibieron instrumentos fueron la Banda Sinfónica de la Escuela de Música de Ihuatzio, la Orquesta Sinfónica de Pátzcuaro, la Banda Infantil La Asunción, la Banda Sinfónica Juvenil Músicos de Tiríndaro, la Banda Tradicional de Tzurumútaro y la Banda Sinfónica Infantil y Juvenil de San Ángel Zurumucapio.

El mandatario michoacano destacó el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para las y los artistas de la entidad, así como para fortalecer la infraestructura cultural.

Y como la cosa va en serio, anunció que en septiembre se entregarán 10 mil guitarras elaboradas por artesanos de Paracho a estudiantes de secundaria. La intención es que los jóvenes tengan en sus propias escuelas una herramienta para aprender, crear música y mantener viva una de las tradiciones que más identifican a Michoacán.

Para el ciudadano de a pie, no se trata únicamente de repartir instrumentos. Una guitarra, una trompeta o un instrumento de percusión pueden convertirse en la primera puerta para que un chamaco descubra un talento que ni siquiera sabía que tenía.

Por su parte, Claudia Curiel de Icaza señaló que estas acciones forman parte de una estrategia cultural que tiene impacto directo en 7 mil 036 creadoras y creadores artísticos de Michoacán.

La funcionaria detalló que, con una inversión de 14.2 millones de pesos, también se apoya a más de 5 mil niñas y niños de 77 coros comunitarios, mediante la entrega proyectada de 700 instrumentos musicales.

La apuesta, según las autoridades, es utilizar el arte y la cultura como herramientas para reconstruir el tejido social. Y ahí está el reto: que estos apoyos no se queden guardados en bodegas ni sean únicamente para la foto, sino que realmente lleguen a las comunidades, se utilicen y permitan que más jóvenes encuentren en la música una manera de expresarse y salir adelante.

Porque en los pueblos de Michoacán sobra talento; lo que muchas veces falta son instrumentos, espacios y oportunidades. Si esas puertas comienzan a abrirse, la música puede convertirse en una buena manera de cambiar historias y darle otro rumbo a las nuevas generaciones.