PULSO MICHOACANO

El “Abuelo” Bermúdez hacía negocio con todo: empresas, huachicol y licitaciones de Pemex, CFE e IMSS

Por M. Ángel Villa Juárez
Morelia, Mich. 6 de septiembre de 2025.– Resulta que Hernán Bermúdez Requena, mejor conocido como “El Abuelo”, no sólo se movía en los pasillos del poder como secretario de Seguridad de Adán Augusto López, sino que también traía su propio “consorcio del billete” armado con constructoras fantasma, contratos públicos y tranzas de huachicol.

De acuerdo con información publicada por Reforma, las autoridades de Tabasco vetaron tres empresas ligadas al exfuncionario, todas por no cumplir con el fisco y por hacerle al vivo en sus contratos: Constructora V.D.F. S.A. de C.V., Consorcio Crismar S.A. de C.V. y Constructores Aprobados S.A. de C.V.. Las tres estuvieron metidas en licitaciones con Pemex, CFE, Conagua, IMSS e Infonavit, pero terminaron en la lista negra por incumplidas.

El chisme se destapó tras un cateo de la Fiscalía General de la República (FGR) y el Ejército el 30 de enero de 2024 en un terreno de Villahermosa, donde hallaron armas, cartuchos, documentos empresariales y hasta los remolques que servían de “oficinas” para El Abuelo y su brazo derecho, Ulises Pinto Madera, alias “El Mamado”.

Según la FGR, esas empresas no eran sólo fachada pa’ lavar dinero, sino parte del engranaje criminal de “La Barredora”, grupo que Bermúdez controlaba mientras despachaba en Seguridad Pública. Ahí mismo se cocinaban las órdenes de ejecuciones, el reparto de huachicol y hasta las instrucciones de dónde dejar los cuerpos.

El expediente muestra que desde 2012, 2014 y 2017 las tres constructoras ya habían sido vetadas por el gobierno tabasqueño. En su momento, Adán Augusto, cuando era notario, incluso protocolizó la venta de acciones de una de ellas, Consorcio Crismar, donde después El Abuelo y sus allegados se convirtieron en los meros meros.

Pero no era lo único: Bermúdez también tenía metidas las manos en Grupo Maber S.A. de C.V. y Rager S.A. de C.V., esta última en sociedad con Tradeco, que logró un contrato jugoso en la refinería de Minatitlán.

Hoy, El Abuelo ya no manda ni en su celda. Está encerrado en el penal de máxima seguridad del Altiplano, enfrentando acusaciones por delincuencia organizada, huachicol y homicidios.
De presumir contratos millonarios y jugar al empresario, pasó a cargar con un expediente que parece más largo que una carretera federal.

En Tabasco muchos dicen que “la barredora” terminó barriendo al propio patrón.