Por M. Ángel Villa Juárez
Morelia, Mich. 14 octubre 2025.— La paciencia del campo se acabó. Miles de agricultores de todo el país salieron a la calle este martes a meterle presión al gobierno con bloqueos carreteros, marchas y plantones en 20 estados. El reclamo es simple pero con colmillo: precios justos, apoyo al agro y sacar los granos básicos del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que —según ellos— está dejando al campo mexicano seco y tirado.
Desde temprano, los bloqueos empezaron a picar el tránsito en medio país. En Tamaulipas, el despapaye se armó en el punto conocido como “La Y”, donde productores cerraron la carretera rumbo a Ciudad Victoria. También tronaron tramos como Mante-Valles, Victoria-Matamoros y Reynosa-Victoria. En Río Bravo, hasta hubo plantón frente a oficinas campesinas.
Zacatecas no se quedó atrás: la Unión de Pozos Agrícolas tomó la caseta de Calera y otros puntos carreteros hacia Aguascalientes. Ahí, algunos productores aventaron parte de sus cebollas y tomates a la calle, diciendo que ya ni para la gasolina les alcanza con los precios de miseria que les pagan.
Guanajuato también se puso rudo: hubo bloqueos en Pénjamo-La Piedad y hasta frente a las oficinas del SAT en León. En Michoacán, productores de aguacate, limón, maíz y jitomate pararon faena en cinco municipios. Los de Yurécuaro cerraron la Autopista de Occidente y la carretera La Piedad-La Barca, con pancartas y tractores atravesados.
En Sinaloa, los bloqueos se concentraron en la carretera Internacional México 15, mientras en Culiacán marcharon hasta Palacio de Gobierno. Y en Ciudad de México, la Asamblea Nacional Indígena Campesina y Social se plantó frente a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y la Secretaría de Economía exigiendo reformas de fondo: precio mínimo de 7 mil 200 pesos por tonelada de maíz, reconocimiento a la clase campesina y un Plan de Soberanía Alimentaria sin transgénicos.
Según los líderes de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas y el Frente Nacional por el Rescate del Campo Mexicano, el campo está sangrando: en 10 años, la producción de maíz cayó 4%, las importaciones subieron 78.4% y muchos agricultores operan con números rojos —con un déficit promedio de más de 3 mil pesos por hectárea.
“El precio lo definen en la Bolsa de Chicago, no aquí. Y eso nos está matando”, soltó un productor con sombrero polvoso y voz encabritada.
Aunque las autoridades federales y estatales andan buscando cómo destrabar los bloqueos, el paro va para largo. Los campesinos dicen que no quieren mesas de diálogo “para la foto”, sino soluciones de a de veras. Mientras tanto, medio país anda atorado en filas kilométricas… y el campo, clamando que lo escuchen.
