PULSO MICHOACANO

El mayor riesgo para el dólar no está en Irán, sino en las decisiones de Washington

Por M. Ángel Villa Juárez

Morelia, Mich. 23 junio 2026.- Mientras la atención del mundo permanece puesta en la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, especialistas en economía advierten que el verdadero peligro para el dominio internacional del dólar no proviene de los misiles ni de los conflictos en Oriente Medio, sino de las propias decisiones políticas y económicas tomadas desde Washington.

Aunque cada crisis en el golfo Pérsico vuelve a despertar las especulaciones sobre el posible fin del llamado “petrodólar”, los analistas sostienen que la fortaleza de la moneda estadounidense descansa mucho más en su papel como principal divisa del comercio internacional y de las reservas de los bancos centrales que en las operaciones de compra y venta de petróleo.

Actualmente, alrededor del 58 por ciento de las reservas internacionales continúan denominadas en dólares. Además, más de la mitad del comercio mundial, cerca del 50 por ciento de los préstamos bancarios internacionales y una parte importante de la deuda global siguen realizándose en la moneda estadounidense, lo que mantiene su posición dominante en la economía mundial.

Si bien el conflicto con Irán puede provocar aumentos en los precios del petróleo, alterar las rutas comerciales y generar incertidumbre financiera, los especialistas consideran que esos efectos no son suficientes para modificar la estructura que sostiene al dólar como principal referencia monetaria del planeta.

Donde sí observan un foco de preocupación es en la política económica impulsada por el presidente Donald Trump. Sus recortes fiscales, el incremento del gasto militar y la estrategia de imponer nuevos aranceles han elevado el déficit público estadounidense, situación que podría erosionar la confianza de los inversionistas en los bonos del Tesoro, considerados durante décadas como uno de los activos más seguros del mundo.

Desde la óptica de diversos analistas, si los mercados comienzan a dudar de la capacidad financiera del Gobierno estadounidense, el golpe al dólar podría ser mucho más profundo que cualquier consecuencia derivada de una guerra regional.

Aunque la desdolarización continúa avanzando lentamente, el proceso aún enfrenta importantes obstáculos. El euro mantiene una posición sólida gracias a la estabilidad de sus instituciones financieras, mientras que China ha incrementado el uso internacional del yuan en su comercio exterior. Sin embargo, ninguna de estas monedas ha logrado desplazar al dólar en los mercados globales de capitales.

Las cifras muestran que el predominio estadounidense sigue siendo amplio. El dólar representa poco más de la mitad de las reservas mundiales, participa en aproximadamente el 50 por ciento de los pagos internacionales y aparece en cerca del 90 por ciento de las operaciones del mercado cambiario.

Desde la mirada del ciudadano común, estos movimientos parecen lejanos, pero sus consecuencias terminan reflejándose en el precio de los combustibles, los alimentos, las tasas de interés y el costo de la vida. Por ahora, el dólar sigue siendo el rey de las finanzas mundiales, pero cada decisión económica tomada en Washington alimenta un debate que hace apenas unos años parecía impensable: si el mayor enemigo de la moneda estadounidense podría encontrarse dentro de la propia Casa Blanca.