Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 13 julio 26.
Lo que durante varios días puso a hablar a medio Morelia y desató toda clase de historias en redes sociales terminó siendo muy distinto a lo que muchos imaginaban. El llamado “payaso de Morelia”, que recorría algunas colonias de la capital michoacana con un disfraz inspirado en el personaje de la película Terrifier, fue identificado como un adolescente de apenas 15 años que, según su familia, únicamente buscaba crear contenido para un proyecto audiovisual.
Las imágenes captadas por cámaras de vigilancia en zonas como Lomas del Punhuato y Mil Cumbres se hicieron virales en cuestión de horas. El aspecto del personaje provocó miedo entre vecinos y alimentó versiones de que se trataba de alguien peligroso. Sin embargo, hasta el momento ninguna autoridad ha confirmado que el menor haya cometido algún delito.
La identidad del joven fue revelada por él mismo y su madre durante una transmisión en YouTube. Ahí explicaron que el adolescente es aficionado a las artes plásticas, administra un canal en esa plataforma y diseñó el disfraz como parte de un proyecto cinematográfico enfocado en personajes de terror para redes sociales.
Su madre aseguró que nunca existió la intención de intimidar a la población y lamentó que la difusión de rumores terminara afectando emocionalmente a su hijo. Señaló que muchas de las versiones que circularon en internet fueron exageradas o completamente falsas.
Entre los comentarios que se difundieron en redes sociales se aseguraba que el supuesto “payaso” golpeaba puertas de viviendas durante la madrugada, caminaba por parques con un bate de béisbol e incluso portaba armas blancas. No obstante, ninguna de esas versiones ha sido confirmada oficialmente por las autoridades.
Hasta ahora tampoco existe información que indique que el adolescente haya realizado actos delictivos mientras utilizaba el disfraz, por lo que el caso quedó reducido a una polémica alimentada principalmente por publicaciones virales y especulaciones en internet.
Ante la inquietud que generó la situación, la Policía de Morelia exhortó a la ciudadanía a no hacer justicia por propia mano, evitar confrontar a personas sospechosas y reportar cualquier situación de riesgo a través del número de emergencias 911.
Por el momento no se ha informado sobre investigaciones o sanciones contra el adolescente ni contra su familia. Lo que comenzó como una historia de terror urbano terminó convirtiéndose en un ejemplo de cómo los rumores en redes sociales pueden crecer más rápido que los hechos comprobados.
