PULSO MICHOACANO

El Pelícano Borregón arma la pachanga: cultura y conciencia en la ribera de Chapala

Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 13 febrero 2026.- Que se escuche hasta la orilla del lago: ya viene el 15º Festival Biocultural del Pelícano Borregón, y no es cualquier fiestecita dominguera, es una jornada completa donde la cultura, la raza y la naturaleza se dan la mano para defender al ave grandota que cada año cae como visitante distinguido a la isla de Petatán, en la ribera del Lago de Chapala.

La cosa arranca el 18 de febrero en la Casa de la Cultura del Valle de Zamora con la exposición fotográfica “Petatán, refugio de gigantes”, un recorrido visual para que nadie diga que no sabía la chulada natural que tenemos en casa.

El 19, la movida se traslada a la Casa de Cultura de Tangamandapio con el taller “Manitas creativas por el Pelícano Borregón”, donde chamacos y grandes le entrarán a las manualidades con causa. Aquí no se viene a mirar nomás, se viene a meter las manos y a aprender.

Pero el mero borlote cultural se suelta el 20 de febrero con el convite —ese desfile sabroso y colorido— que irá de la plaza de la isla al malecón de Petatán, marcando la inauguración oficial del festival. Participan danzas tradicionales, mojigangas y agrupaciones musicales de toda la región. La isla de Petatán se vuelve el corazón que late fuerte por el pelícano.

Ese mismo día habrá ecorally en la Granja Pampiri de Zamora, talleres de pintura en el Centro Cultural Ameyali de Ixtlán y actividades de mente y vida saludable en Jamánducuaro. O sea, cultura, deporte y conciencia ambiental en combo completo.

El 21 la jornada se pone más seria y más comprometida. Desde temprano habrá limpieza del hábitat del pelícano en la comunidad de La Palma, al pie del lago. Jóvenes y voluntarios le entrarán a recoger lo que otros tiran, porque cuidar el santuario natural no es discurso, es acción. También habrá campaña de limpieza en la isla de Petatán durante todo el día.

En Zamora, el Teatro José Rubén Romero recibirá una obra musical y artística, mientras en Ario de Rayón la explanada junto al atrio de Santa Mónica vibrará con danza clásica y folklórica.

El 22 de febrero el festival explota en grande. En la explanada del Faro, en La Palma, llega la “Rodada Pelicanazo MTB 2026”, donde entre 200 y 300 ciclistas de la región Lerma-Chapala pedalearán por la causa. Aquí el sudor también es protesta ecológica.

Habrá talleres de pintura y manualidades para niñas, niños y adultos mayores; entrega de medallas a los “Guardianes del Pelícano Borregón”; presentación de Judas tradicionales; ballet folklórico de Tizapán, música, pensamiento dedicado al ave y hasta el acto simbólico de alimentar al pelícano mientras se proyectan imágenes y reseñas sobre la especie.

La clausura será en el malecón de la isla de Petatán, de mediodía hasta la noche: música tradicional, mariachi, banda, entrega de premios de fotografía y murales, y un ambiente que mezcla fiesta con conciencia. Porque aquí la cultura no es adorno, es resistencia.

También habrá cine al aire libre en Zamora, modelado con plastilina para los peques y hasta la presentación del platillo “Brisa del Mirador”, creación gastronómica que se suma a la identidad del festival.

El mensaje es claro: el Pelícano Borregón no es postal turística, es símbolo vivo de la región. Y si no lo cuidamos, se nos va. Este festival no sólo celebra su llegada, también nos recuerda que el lago, la isla y la fauna no aguantan indiferencia.

Así que ya sabe, la invitación está puesta. Entre música, talleres, rodada y limpieza ambiental, la ribera se pone de pie para decir que la naturaleza no se negocia. Aquí se defiende con cultura, con comunidad y con corazón.