PULSO MICHOACANO

Empresarios gringos salen con el Jesús en la boca tras ver fábricas chinas: “Es la cosa más humillante”

 

Por M. Ángel Villa Juárez
Morelia, Mich. 15 octubre 2025.– Varios peces gordos del mundo empresarial occidental regresaron temblando de China, y no por el jet lag, sino por el susto que se llevaron al ver cómo el dragón asiático ya les comió el mandado con fábricas que parecen salidas de una película de ciencia ficción.

El mero mero de Ford, Jim Farley, soltó la frase que le dio la vuelta al mundo: “Es la cosa más humillante que he visto jamás”. Y no lo dijo por exagerar: el hombre vio con sus propios ojos plantas chinas donde los robots hacen todo el trabajo, las luces ni se prenden y los humanos nomás están de adorno pa’ revisar que nada truene.

Farley reconoció que están “en una competencia global con China”, y que no se trata solo de coches eléctricos: “Si perdemos esto, no tenemos futuro en Ford”, dijo con cara de funeral.

No fue el único que regresó con los nervios de punta. El magnate australiano Andrew Forrest, de la minera Fortescue, contó que en China vio “máquinas que salen del piso” y arman autos como si nada, sin una sola mano humana de por medio. Tanto así que el tipo mejor tiró la toalla y dejó de invertir en motores eléctricos.

Greg Jackson, jefe de la energética británica Octopus, también quedó boquiabierto: “El proceso estaba tan automatizado que no había trabajadores en la parte de fabricación, solo unos cuantos para asegurar que la planta funcionara”, dijo el compa, como quien acaba de ver un fantasma de metal.

Y los datos no mienten: según la Federación Internacional de Robótica, China ya tiene más de 2 millones de robots industriales trabajando como locos. Solo el año pasado metieron 295 mil nuevos, mientras que Estados Unidos apenas sumó 34 mil y Alemania 27 mil.

Los expertos dicen que esto le da a China una ventaja brava en las cadenas de producción del mundo, y hasta en lo militar si se pone fea la cosa. Otros, como Rian Whitton de Bismarck Analysis, creen que los chinos se están adelantando a su envejecimiento poblacional y por eso buscan reemplazar humanos con máquinas antes de que falte gente pa’ chambear.

Sea como sea, su política de “jiqi huanren” —que en cristiano quiere decir “reemplazar humanos por robots”— ya está rindiendo frutos: el fabricante BYD multiplicó sus ventas diez veces y superó en el Reino Unido a marcas de alcurnia como Renault y Land Rover.

Así que mientras en Occidente siguen peleando por recortes y huelgas, en China los robots ya hasta cobran nómina.