Por M. Ángel Villa Juárez
Morelia, Mich. 8 de septiembre de 2025.- La cosa en Argentina anda más tensa que pantalón mojado. Y es que ya pasaron dos semanotas desde que el Gobierno de Estados Unidos prometió un billetote para rescatar al país… pero los dólares nomás no se asoman. Y mientras tanto, Javier Milei ya empieza a sudar frío con las elecciones legislativas a la vuelta de la esquina.
Todo empezó el 22 de septiembre, cuando el secretario del Tesoro gringo, Scott Bessent, salió a decir que iban a hacer “todo lo necesario” para echarle la mano al presidente argentino. Al día siguiente, Milei se reunió bien contentote con Donald Trump en Nueva York. El magnate le echó flores, le prometió apoyo… y ahí quedó todo. De los 20 mil millones de dólares que supuestamente iban a soltar, ni un mísero dólar ha caído.
La bronca es que las reservas de Argentina están en los puros huesos y la deuda les respira en la nuca. Los vencimientos están más cerca que el cobrador del abono y la banda financiera ya anda nerviosa. Los bonos se vinieron abajo, el riesgo país se disparó y el dólar se trepó como gato en cortina.
El ministro de Economía, Luis Caputo, ya tuvo que volar de emergencia a Washington a ver si logra que Bessent y Kristalina Georgieva —la mera mera del Fondo Monetario Internacional— suelten la lana antes de que la bomba económica reviente. Y es que el Tesoro argentino apenas tiene 700 milloncitos para contener la devaluación, una cifra que frente a la crisis parece risa.
Mientras todo esto pasa, Milei se aventó un concierto en Buenos Aires como si nada, brincoteando en el escenario mientras la economía tiembla. Obvio, eso no le cayó nada bien a los gringos. En redes sociales, escritores y analistas financieros lo tundieron sabroso. Don Winslow reposteó uno de los videos del show y se burló del “rescate” de 20 mil millones. Por su parte, Matthew Yglesias, de Bloomberg, también se la dejó caer con sarcasmo.
Y por si fuera poco, en el Congreso estadounidense también traen la ceja levantada. Chuck Schumer, senador demócrata, le reclamó a Trump que mientras no hay dinero para temas de salud o seguridad aérea, sí quiere soltar una millonada para rescatar a Argentina.
Con este panorama, Milei espera que en su próxima reunión en la Casa Blanca logre que los dólares lleguen antes de que todo se prenda como pasto seco. Porque si no, las elecciones del 26 de octubre podrían ser el tiro de gracia para su Gobierno.
La neta: Argentina está en la cuerda floja y los verdes de Trump siguen brillando… pero por su ausencia.
