Por M. Ángel Villa Juárez
Morelia, Mich. 18 septiembre 2025.- En el mero corazón de Pátzcuaro, el Centro Cultural Antiguo Colegio Jesuita proyectó en pantalla grande un documental que olía a lago, tradición y memoria. Se trató de “El arte de ser pescador en Ihuatzio, Michoacán. Un oficio en peligro de extinción”, una chamba del realizador Jorge Ascencio Vargas, que se exhibió este viernes 19 de septiembre a las 5 de la tarde, con entrada libre pa’ todo el que quiso caerle.
La cinta se metió de lleno en la vida de los pescadores de Ihuatzio, donde la pesca no fue nomás remar y echar la red, sino un mundo de cultura: canoas hechas a mano, vestimenta con identidad, cosmovisión que veía al lago como un ser vivo y hasta fiestas en honor a San Pedro, el santo patrono que cuidaba a la banda del agua.
A punta de relatos, imágenes y celebraciones, el documental rescató la memoria viva de la pesca en el lago de Pátzcuaro: desde los mitos fundacionales hasta la forma de tejer y usar las redes, pasando por la conexión espiritual de la raza con el agua. Pero también metió el dedo en la llaga sobre lo que amenazaba este oficio: la bronca ambiental, la falta de continuidad generacional y el olvido de las tradiciones orales purhépechas.
Ascencio Vargas armó con entrevistas y registros audiovisuales un retrato que buscó abrir los ojos y el corazón: si no se cuidan estos saberes, se nos va de las manos una parte de la identidad michoacana.
Así estuvo la cosa: cine de raíz en Pátzcuaro, y lo mejor, gratis.
