PULSO MICHOACANO

Es un grito a voces las diferencias políticas entre Alfredo Ramírez Bedolla gobernador del estado y el senador Raúl Morón.

 

Elecciones 2024, el gran desafío
Por José Pantoja, para Pulso Michoacano.

Es un grito a voces: existen diferencias políticas —y no menores— entre el gobernador del estado, Alfredo Ramírez Bedolla, y el senador Raúl Morón Orozco.

Y el resultado, si esto sigue así, será la fractura de Morena en Michoacán.

Aunque, claro, el presidente estatal de los guindas lo niegue cada que puede y con la sonrisa bien ensayada.

Estas diferencias quedaron clarísimas después de aquel evento organizado por el periódico ABC, donde Morón brilló por su ausencia.

Ahí, Bedolla soltó la frase que calentó la mesa: “De aquí saldrá quien será el próximo gobernador”.
Y estaban sentados cuatro de los que ya andan apuntados para la silla grande.

Todo esto se remonta a un acuerdo no cumplido entre ambos en las elecciones de 2021.
Un pendiente que el senador no olvida… y que el gobernador no reconoce.

Por eso, todo indica que Bedolla no quiere que Morón llegue a la gubernatura.

El golpeteo es tan abierto, tan evidente, que el gobernador se ha visto obligado a cerrar filas públicamente con Gladys Butanda y Gaby Molina, dos funcionarias que, políticamente hablando, todavía no traen las tablas para una encomienda de ese tamaño.

Lo digo con respeto, pero lo digo.

En pocas palabras: todos menos Morón.

Y mientras tanto, crece como bola de nieve el rumor —o chisme bien informado, según quién lo cuente— de que Bedolla estaría dispuesto a entregarle apoyo al presidente municipal de Morelia, Alfonso Martínez, rumbo a la gubernatura en 2027, si sus protegidas no levantan vuelo.

Sí, así como se oye.
Porque en política, dicen los políticos, todo se puede y todo se vale.
Y tienen razón.

Solo queda esperar a ver quién se descarrila primero… y quién se queda con el tren.