Por M. Ángel Villa Juárez
Morelia, Mich. 28 septiembre 2025.- El pleito nuclear volvió a encender la mecha. El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, soltó la sopa en Nueva York: Estados Unidos quiso hacer un “trueque” bastante gandalla —darle a Teherán tres meses de gracia antes de reactivar las sanciones de la ONU, pero solo si entregaban todo su uranio enriquecido.
El rollo es parte del famoso mecanismo de snapback, ese candado que quedó en la Resolución 2231 del Consejo de Seguridad, cuando se firmó el acuerdo nuclear del 2015 (el JCPOA), ya hecho pedazos.
“Su propuesta es inaceptable, quieren todo nuestro uranio a cambio de tres meses. Eso no es trato en ningún sentido”, tronó Pezeshkian ante los periodistas. Y remató: “Si tenemos que escoger entre sus exigencias locas y el snapback, nos quedamos con el snapback”.
El mandatario iraní aseguró que no están solos y que tienen con qué defenderse: las conexiones con los países BRICS, la Organización de Cooperación de Shanghái y, sobre todo, la fe del pueblo iraní en su orgullo y soberanía.
Pezeshkian contó que su canciller Abbas Araghchi anduvo de cónclave en cónclave con representantes de Europa, países islámicos y hasta con quienes quisieron tantear terreno. Y advirtió: “No es que el cielo se caiga y nos vayamos a rendir”.
Con este tiro cantado, queda claro que el tablero nuclear se está calentando otra vez, y que las sanciones pueden regresar más rápido de lo que la diplomacia alcance a enfriar la bronca.
