Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich., 7 julio 26.– El aguacate michoacano no solo es uno de los productos más reconocidos de México en el mundo, ahora también cuenta con un respaldo que protege su origen y fortalece la economía de miles de familias. La Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) informó que la Indicación Geográfica Aguacate Franja Michoacán resguarda una actividad que genera más de 150 mil empleos directos e indirectos en la entidad.
Este reconocimiento identifica una región integrada por 31 municipios donde las condiciones naturales, el clima, la altitud y los suelos de origen volcánico permiten producir un aguacate con características únicas que lo distinguen en los mercados nacionales e internacionales.
Para los productores, este distintivo representa una herramienta que protege el prestigio del llamado “oro verde”, al reconocer que la calidad del fruto está estrechamente ligada al territorio y al trabajo que, durante generaciones, han desarrollado miles de campesinos michoacanos.
La dependencia estatal explicó que la delimitación de la Franja Aguacatera se realizó a partir de estudios técnicos que demostraron la relación entre las condiciones geográficas de la región y las cualidades del producto, además del conocimiento acumulado por cerca de 48 mil productores dedicados a este cultivo.
Los municipios que forman parte de esta zona son Acuitzio, Apatzingán, Ario, Charapan, Cotija, Erongarícuaro, Jiménez, Madero, Morelia, Nuevo Parangaricutiro, Parácuaro, Pátzcuaro, Peribán, Purépero, Quiroga, Los Reyes, Salvador Escalante, Tacámbaro, Tancítaro, Tangamandapio, Tangancícuaro, Taretan, Tingambato, Tingüindín, Tocumbo, Turicato, Tuxpan, Uruapan, Zacapu, Ziracuaretiro y Zitácuaro.
Además de proteger el nombre y el origen del aguacate michoacano, la Indicación Geográfica fortalece la identidad de una región que ha convertido este cultivo en uno de los principales motores económicos del estado y en una fuente de sustento para miles de familias.
Con este reconocimiento, Michoacán busca consolidar el prestigio internacional de su aguacate, defender su patrimonio productivo y dar mayor certeza a una agroindustria que continúa siendo pieza clave para la economía estatal y para la presencia de México en los mercados del mundo.
