Morelia, Mich. 1 abril 2025.- Este martes el sonido de los balazos rompió la rutina en la salida a Pátzcuaro, justo a la altura del puente de la Tenencia Morelos, donde un agente de la Guardia Civil acabó herido tras un enfrentamiento con un motociclista que no se dejó revisar y sacó la fusca sin pensarlo dos veces.
Todo comenzó cuando el uniformado intentó pararlo para una revisión de rutina cerca de la bodega de Bimbo. Pero el tipo no iba a dejarse tan fácil: bajó de la moto, jaló la pistola y disparó directo contra el policía. El oficial, sin pensarlo, le respondió a plomazos y se armó la persecución. Más de 100 metros de balacera, con la raza asomándose de sus casas y los autos frenando en seco para evitar los tiros.
En la refriega, el policía recibió un balazo en el glúteo, mientras que el agresor corrió con todo rumbo al fraccionamiento Ampliación Hacienda del Valle, dejando la moto tirada.
Pero no le duró mucho la fuga, porque en minutos la zona ya estaba llena de patrullas, drones y helicópteros de la Guardia Civil cazándolo. Tras un rato de búsqueda, el vato fue ubicado y detenido. Ahora está en manos de la Fiscalía General del Estado de Michoacán (FGE), donde tendrá que responder por lo que hizo.
Por su parte, el oficial baleado fue atendido por paramédicos y trasladado a un hospital. Dicen los doctores que está estable, pero lo siguen monitoreando por el impacto que recibió.
Este nuevo hecho violento ha prendido las alarmas en Morelia, donde la raza ya no sabe si salir a la tienda o si se va a topar con una balacera en cualquier esquina. Vecinos de la zona exigen que se refuerce la seguridad, porque los madrazos ya son el pan de cada día y el miedo de salir a la calle está a la orden.
En el lugar de la balacera, peritos encontraron más de 30 casquillos percutidos y la moto que dejó el agresor. Ahora toca a las autoridades investigar qué más había detrás de este enfrentamiento.
Los operativos de seguridad se intensificarán en las próximas horas, según lo que han informado los mandos policiacos. Pero la gente no se confía: dicen que cada vez hay más plomo en las calles y menos respuestas de quienes deben garantizar la seguridad.
Morelia otra vez en la mira. La pregunta es: ¿hasta cuándo?