Por José Pantoja para Pulso Michoacano
El hartazgo llegó a México. Ya lo veíamos venir: el campo, la inseguridad, la salud, la educación, la economía… un etcétera doloroso. Con pérdidas multimillonarias y un gobierno cerrado, sin diálogo, con apenas un 10% de capacidad para solucionar los problemas, el país se debate entre la vida y la muerte. La 4T no sabe administrar. Eso era de esperarse.
Llegaron hace 7 años y ya heredaron estragos: más de 8 billones en deuda. Hoy tenemos un paro nacional de campesinos porque el campo no aguanta más. La toma de carreteras fue el vaso que derramó el agua. Los campesinos no pudieron soportar la carga y salieron a manifestarse: a mi gusto, una acción muy buena. Son ya demasiadas horas de sacrificio y lucha por algo que es suyo.
Y por otro lado, los transeúntes también padecieron el revés de un gobierno que no sabe gobernar. La presidenta piensa que con declamar diario un rosario de mentiras se arregla el país.
Me queda más que claro que, a lo largo de los años, no sabemos votar y lo hacemos sin análisis; solo con la ilusión del “ojalá sea el mejor”. No exigimos a los funcionarios que cumplan con su trabajo y, por consecuencia, nos volvemos cómplices.
