PULSO MICHOACANO

La guerra aprieta al mercado petrolero; Irak y Emiratos buscan rutas alternas para exportar crudo

Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich., 10 junio 2026.- La tensión en Medio Oriente sigue generando efectos que rebasan las fronteras de la región y amenazan con impactar los bolsillos de millones de personas en todo el mundo. Mientras persiste el conflicto entre Estados Unidos e Irán y continúa el cierre del estratégico estrecho de Ormuz, varios países productores de petróleo buscan rutas alternas para mantener en movimiento sus exportaciones.

Entre ellos se encuentran Irak y los Emiratos Árabes Unidos, que han acelerado proyectos de infraestructura para evitar depender de una de las vías marítimas más importantes para el comercio mundial de hidrocarburos.

De acuerdo con información difundida por la cadena estadounidense CNBC y datos de la firma de análisis económico QuantCube Technology, el gobierno iraquí aprobó recientemente medidas para agilizar la exportación de petróleo mediante la red de oleoductos que conecta Kurdistán con Turquía.

La estrategia permitirá incrementar significativamente la capacidad de transporte de crudo, pasando de aproximadamente 220 mil barriles diarios a cerca de 770 mil barriles, una cifra que busca compensar las dificultades provocadas por el bloqueo del estrecho de Ormuz.

Desde la perspectiva ciudadana, el conflicto puede parecer lejano, pero sus consecuencias terminan llegando a cualquier rincón del planeta. Cuando el petróleo escasea o enfrenta dificultades para llegar a los mercados internacionales, los efectos suelen reflejarse en combustibles más caros, aumento en costos de transporte y encarecimiento de diversos productos de consumo diario.

Por su parte, los Emiratos Árabes Unidos también han acelerado la construcción de un nuevo oleoducto que permitirá transportar petróleo hacia el puerto de Fuyaira, ubicado fuera de la zona afectada por el bloqueo. Reportes recientes indican que la obra registra un avance cercano al 50 por ciento y es considerada una pieza clave para mantener las exportaciones energéticas del país.

Especialistas advierten que, pese a estos esfuerzos, el mercado internacional todavía enfrenta dificultades importantes. Actualmente, la oferta global de petróleo permanece alrededor de 20 millones de barriles por debajo de los niveles registrados antes del inicio de las hostilidades y del cierre de la estratégica ruta marítima.

El estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos más sensibles para el comercio energético mundial, ya que por sus aguas transita una parte significativa del petróleo que consumen economías de Asia, Europa y América.

La preocupación de los mercados aumentó luego de que autoridades iraníes reiteraran advertencias a embarcaciones comerciales y petroleras para que no naveguen por la zona sin coordinación previa con las Fuerzas Armadas de ese país, que mantienen el control operativo del paso marítimo.

Mientras las principales potencias observan con atención la evolución del conflicto, los analistas advierten que una prolongación de la crisis podría generar nuevas presiones sobre los precios internacionales del petróleo. Y cuando eso ocurre, la factura termina llegando, tarde o temprano, hasta los consumidores que llenan el tanque de gasolina o pagan más por transportar mercancías en cualquier parte del mundo.