Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 6 enero 2026..- Arrancó el 2026 y en La Noria no se anduvieron con rodeos. Cruz Azul dio un golpe fuerte en el mercado y amarró a Agustín Palavecino como nuevo refuerzo para el torneo Clausura 2026, mandando un mensaje claro: la Máquina va en serio por el título y no quiere cuentos.
El anuncio llegó como suelen hacerlo los grandes: directo y sin tanto rollo. En redes sociales, el club presentó al mediocampista argentino con un video sencillo pero contundente, enfundado ya en la camiseta celeste. Palavecino llega procedente del Necaxa, donde fue pieza clave del proyecto encabezado por Nicolás Larcamón, técnico con el que ahora se reencuentra.
Desde la calle futbolera se entiende fácil: este refuerzo no es apuesta, es garantía. Palavecino conoce el futbol mexicano, sabe a qué ritmo se juega y no necesita periodo de adaptación. Con los Rayos disputó 58 partidos oficiales, metió 11 goles y repartió 10 asistencias, números que lo pusieron entre los mediocampistas más completos y rendidores de la Liga MX.
Además, el argentino trae escuela pesada. Con River Plate levantó títulos y se acostumbró a jugar con presión, de esa que quema. A eso se suma su reciente experiencia internacional, al reforzar a Pachuca en el Mundial de Clubes, un plus que la directiva celeste valoró al momento de cerrar la negociación.
En el barrio celeste hay confianza en que Palavecino llegue a mandar en el mediocampo desde el arranque del torneo, compitiendo por la titularidad y aportando orden, llegada y carácter. Para abrirle espacio en el plantel, Ignacio Rivero dijo adiós y tomó rumbo a los Xolos de Tijuana, cerrando así un movimiento que marca época.
Con el Clausura 2026 a la vuelta de la esquina, Cruz Azul sigue armando un equipo con colmillo, ambición y hambre de revancha. Y con Palavecino en la cancha, la Máquina no solo promete, también mete miedo.
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