Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 4 febrero 2026.- Como quien dice, estaba cantado. El documental ‘Melania’ ya llegó a los cines y no precisamente arrasando, pero sí haciendo ruido… y del bueno y del malo. La cinta rompió un récord negativo que llevaba casi 30 años intacto: la mayor diferencia entre la calificación de la crítica y la del público.
Mientras los críticos le han dado un durísimo 10%, los espectadores prácticamente la canonizaron con un 99%. Así, sin medias tintas. Una brecha brutal que deja en pañales casos como ‘Transformers’ o ‘Capitana Marvel’, donde las opiniones estaban divididas, pero no a este nivel de pleito abierto.
Para ponerlo en perspectiva, ni ‘Los elegidos’ (1999), que tuvo 26% con la crítica y 91% con el público, había provocado una diferencia tan escandalosa. Pero ‘Melania’ llegó a romper la racha y quedarse con la marca.
En redes y plataformas de reseñas, los comentarios de los usuarios no se guardan nada: “Es el epítome de la elegancia”, dice uno; “Hace mucho por los niños y está ocupada todo el tiempo”, señala otro. El público que ha ido a verla, aunque no es multitudinario, la ha defendido con todo.
Eso sí, amor no siempre significa billete. La producción de Amazon MGM Studios costó 75 millones de dólares y en su primer fin de semana apenas levantó 7 millones en taquilla. Y como dicta la costumbre en el cine, lo más probable es que la cifra baje en su segunda semana. Así que recuperar la inversión no pinta sencillo.
El documental ofrece un acceso inédito a los 20 días previos a la investidura presidencial de 2025, desde la mirada de la entonces primera dama. Muestra cómo organizó los eventos, enfrentó la mudanza a la Casa Blanca y manejó los hilos familiares en medio del reflector mundial. Todo con imágenes exclusivas, reuniones privadas y momentos que, según la promoción, nunca se habían visto.
En resumen: la crítica la hizo pedazos, el público la abrazó con todo y la taquilla anda en veremos. Un caso raro, de esos que prenden el debate en la banqueta cinéfila. Porque una cosa es lo que dicen los expertos, y otra muy distinta lo que siente la gente que paga su boleto.
