Por M. Ángel Villa Juárez
Morelia, Mich. 8 de septiembre de 2025.- ¡Qué partidazo se aventaron los chavos del Tri! La Selección Mexicana Sub-20 no solo ganó, sino que le dio un auténtico baile a los chilenos en su propia casa. Cuatro goles por uno fue el marcador con el que los muchachos del Jimmy Lozano (quien anda de asesor en el proyecto juvenil) mandaron a Chile directito al rincón del llanto en los octavos de final del Mundial Sub-20.
El encuentro se jugó en un estadio a reventar, con la afición chilena confiada y cantando a todo pulmón… hasta que México les metió el primero. De ahí pa’l real, la cosa fue puro festín verde. Los goles mexicanos cayeron como lluvia y los chilenos nomás veían pasar la bola sin poder reaccionar. Resultado: 4-1 y el pase a cuartos, donde los nuestros se medirán contra Nigeria o Argentina.
Pero si en la cancha hubo baile, en la prensa chilena hubo llanto. Los medios del país sureño no se guardaron nada y se fueron con todo contra su selección. El portal Redgol abrió su nota con un título que dice todo: “Chile humillado y eliminado del Mundial Sub-20”, reconociendo que México los borró del mapa.
Por su parte, el diario La Tercera no se quedó atrás y tituló su crónica con un toque de tragedia: “Papelón en Valparaíso: la Roja de Córdova sucumbe ante México y se despide de su Mundial Sub-20”. Y es que el partido se jugó precisamente en esa ciudad costera, que terminó más fría que el mar Pacífico después de semejante descalabro.
El medio Bio Bio Chile también se subió al tren del drama con otro titular que ardió en redes: “Goleados hasta en las métricas: México vence a La Roja que se despide del Mundial Sub-20 en octavos”. Finalmente, En Cancha remató con un toque de burla al estilo digital: “Ni las métricas salvaron a La Roja: México golea y Chile se despide del Mundial Sub-20”.
Mientras en Chile se buscan culpables y los comentaristas hacen corajes en la tele, los mexicanos celebran con todo. El Tri juvenil no solo se metió entre los ocho mejores del mundo, sino que lo hizo dejando en claro que el fútbol mexicano tiene cantera y orgullo.
Así que ya lo saben: los chavos traen hambre, el ritmo está encendido y, si siguen así, capaz que nos regalan otra alegría mundialista. Porque esta vez, el que lloró fue Chile… y México, bien gracias, sigue del otro lado con el pecho inflado y los tacos bien puestos.
