PULSO MICHOACANO

México no suelta los casos de migrantes muertos en EE.UU.; ya avanzan denuncias en tres estados

Por M. Angel Villa Juárez

Morelia, Mich. 19 agosto 2026.-México no quiere que los casos de migrantes mexicanos que murieron durante operativos o bajo custodia de autoridades migratorias de Estados Unidos se queden en el olvido. La Cancillería ya presentó denuncias y busca que se investigue qué pasó con cada una de las víctimas, porque detrás de cada expediente hay familias que siguen esperando respuestas.

El secretario de Relaciones Exteriores de México, Roberto Velasco, informó que existen avances en las demandas judiciales presentadas ante fiscalías distritales, estatales y federales de Estados Unidos por los casos de 17 migrantes mexicanos que perdieron la vida en operativos o mientras se encontraban bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Desde el punto de vista de la gente, el asunto va mucho más allá de un trámite legal. Son paisanos que salieron de México buscando trabajo y una oportunidad para salir adelante, y cuyas familias ahora quieren saber cómo murieron, quién tuvo responsabilidad y si las autoridades actuaron conforme a la ley.

Velasco reconoció que se trata de un asunto especialmente doloroso para el Gobierno de México y, sobre todo, para los familiares de las personas fallecidas. Señaló que la Cancillería considera una prioridad atender estos casos, aunque dejó claro que la intención no es provocar un pleito con el Gobierno de Estados Unidos.

La estrategia, explicó, busca que las autoridades estadounidenses correspondientes revisen cada caso y determinen si existieron responsabilidades.

México presentó denuncias en ocho estados de la Unión Americana. Hasta el momento, las fiscalías de California, Illinois y Texas respondieron que comenzarán a valorar las acciones necesarias para investigar lo ocurrido con las víctimas.

La situación es distinta en Florida, donde las autoridades rechazaron la posibilidad de iniciar acciones y sostuvieron que el migrante involucrado se suicidó, por lo que, desde su perspectiva, ninguna autoridad tendría responsabilidad en ese caso.

Para las familias mexicanas, sin embargo, lo que está en juego es algo muy básico: conocer la verdad. No se trata solamente de números ni de expedientes que pasan de un escritorio a otro. Son padres, hijos, hermanos y esposas que necesitan saber qué ocurrió con sus seres queridos.

Por eso, desde la Cancillería mexicana se mantiene el seguimiento de los procedimientos en Estados Unidos, con la intención de que cada uno de los casos sea revisado por las autoridades correspondientes.

El Gobierno de México busca que estas investigaciones se lleven por la vía institucional y jurídica, sin convertir el reclamo de justicia en un conflicto diplomático.

Desde la mirada del ciudadano, la exigencia es sencilla: si un mexicano perdió la vida bajo custodia o durante un operativo, que se investigue hasta las últimas consecuencias y que, si hubo alguna responsabilidad, se determine conforme a la ley.

Mientras las fiscalías estadounidenses analizan los casos, México mantiene abierta la puerta para acompañar a las familias y dar seguimiento a las investigaciones. Porque detrás de esos 17 nombres hay historias de vida y familias que no están dispuestas a quedarse solamente con una explicación oficial.