Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 16 julio 26.– Mientras la tala ilegal, los incendios y el cambio de uso de suelo siguen poniendo en jaque los bosques de Michoacán, el gobierno estatal presume que este 2026 se alcanzará una cifra sin precedentes: 50 millones de árboles reforestados como parte de la estrategia de recuperación ambiental emprendida en los últimos años.
De acuerdo con la información dada a conocer por las autoridades estatales, entre las jornadas de reforestación realizadas de 2022 a 2025 ya fueron plantados 36 millones 935 mil árboles, lo que ha permitido intervenir alrededor de 46 mil hectáreas de zonas forestales que durante años padecieron el deterioro ambiental.
Ahora, la meta para este año es sumar 13 millones de árboles más, de los cuales 10 millones fueron producidos por la Comisión Forestal del Estado (Cofom), mientras que los 3 millones restantes provienen de donaciones hechas por distintas instituciones que se han integrado al esfuerzo de restauración.
Los municipios donde se concentra la mayor parte de estas acciones son Hidalgo, Morelia, Ocampo, Paracho, Nahuatzen, Uruapan y Erongarícuaro, regiones consideradas estratégicas por la riqueza de sus bosques y la importancia que tienen para el abastecimiento de agua y la conservación de la biodiversidad.
La estrategia también contempla trabajos directos en 18 Áreas Naturales Protegidas, además de acciones de restauración en las cuencas del lago de Pátzcuaro, Río Duero, lago de Cuitzeo y la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca, espacios considerados fundamentales para mantener el equilibrio ambiental del estado.
Como parte de esta cruzada ecológica, también se fortalecerá el programa “Bio Renace: Dispersando Vida”, que utiliza drones para lanzar semillas sobre terrenos de difícil acceso o afectados por incendios y deforestación. Durante esta temporada se tiene previsto dispersar 200 mil semillas, apostando por la tecnología para acelerar la recuperación de los ecosistemas.
Para miles de michoacanos, el verdadero reto no será únicamente plantar árboles, sino garantizar que sobrevivan y crezcan. La conservación de los bosques representa mucho más que una cifra: significa proteger las fuentes de agua, disminuir los efectos del cambio climático y preservar el patrimonio natural que aún distingue a Michoacán.
