Por M. Ángel Villa Juárez
Morelia, Mich. 26 marzo 2026.- La cosa estuvo de altura y de puro cerebro en Culiacán, donde se armó la sesión solemne del Consejo Universitario de la UAS para entregar el Doctorado Honoris Causa a dos mujeres que no solo saben, sino que brillan: Annie Pardo Cemo y Rosaura Ruiz Gutiérrez. Hasta allá se lanzó la rectora de la UMSNH, Yarabí Ávila González, quien no dudó en echar palabra y reconocer que las mujeres en la ciencia están empujando el mundo hacia adelante, aunque muchos todavía no lo quieran ver.
En el Auditorio de la Autonomía Universitaria, Yarabí se reunió con las homenajeadas, a quienes felicitó como se debe y recordó la relación cercana de Annie Pardo con la Universidad Michoacana. No hace mucho la científica estuvo en tierras nicolaitas recibiendo también el Honoris Causa y hablando de uno de sus meros meros temas: la fibrosis pulmonar, conocimiento que compartió con montones de estudiantes que se le quedaron escuchando como si fuera misa.
La rectora también subrayó la buena mancuerna que se ha venido haciendo con la SECIHTI, la secretaría encabezada por Rosaura Ruiz, con quien la UMSNH trae líneas de investigación y divulgación de la ciencia que ya están dando frutos. Desde su trinchera, Ávila reafirmó que la Universidad Michoacana va a seguir jalando parejo con el Gobierno de México para impulsar la ciencia, el conocimiento y, de paso, el desarrollo de Michoacán, que buena falta le hace.
La ceremonia estuvo llena de figuras del ámbito educativo, incluyendo al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, el rector de la UAS, Jesús Madueña Molina, y representantes de la ANUIES. Todo un cuadro institucional para honrar a dos mujeres cuya trayectoria es prueba de que cuando la ciencia se hace con pasión, hasta las fronteras se hacen chiquitas.
Desde el punto de vista del ciudadano, uno no puede evitar pensar: ojalá estos reconocimientos no se queden nomás en discursos; que sirvan para que la ciencia llegue a más morros, morras y a cualquier mente curiosa que quiera romperla. Porque si algo quedó claro allá en Culiacán es que las mujeres en la ciencia no solo avanzan… marcan el paso.
