PULSO MICHOACANO

Nicolaitas quieren meterse al Final Four: el básquet de la UMSNH va por las finales de la LUBA

Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 12 febrero 2026.- En la duela no hay medias tintas: o te metes a la pelea grande o te quedas viendo desde la grada. Y el equipo varonil de básquetbol de la Universidad Michoacana de San Nicolas de Hidalgo trae claro que su meta es colarse al Final Four de la Liga Universitaria de Baloncesto (LUBA) y disputar el campeonato.

Con la temporada lista para reanudarse, el coach Juan García no se anda por las ramas: el objetivo es estar entre los cuatro mejores. Actualmente, los nicolaitas marchan en tercer lugar general y mantienen vivas sus aspiraciones de meterse a la fase final, que se celebraría en el Tecnológico de Celaya.

“Tenemos esa posibilidad muy grande de calificar; no importa si entramos como primero o cuarto, lo importante es estar ahí”, soltó el estratega, con esa mezcla de prudencia y ambición que se necesita cuando el torneo entra en su etapa brava.

Tras nueve partidos disputados en esta liga de reciente creación, el balance es positivo: cinco victorias y cuatro derrotas. Para un equipo donde la mitad del plantel es de nuevo ingreso —ya sea a la universidad o al representativo—, el desempeño no es menor. Se trata de un grupo que apenas está encontrando su ritmo, compitiendo contra universidades de Guanajuato, Querétaro y San Luis.

En el barrio basquetbolero saben que los números cuentan, pero también el cierre. Y ahí los nicolaitas tienen ventaja: de los siete encuentros que restan en la fase regular, cinco serán en casa. Jugar como local siempre pesa, y más cuando la tribuna empuja.

El equipo volverá a la actividad el próximo 18 de febrero, cuando visite a la Universidad de Celaya, en un duelo que marcará el tono de la recta final. Retomar el nivel tras la pausa de fin de año será clave si quieren llegar embalados al tramo decisivo.

Además, la LUBA no es solo competencia por sí misma; también sirve como fogueo rumbo a la fase estatal de la Universiada, programada para iniciar a mediados de marzo. Es decir, cada partido cuenta doble: para la tabla y para la experiencia.

En la duela no se regala nada. Y si los nicolaitas quieren estar en el Final Four, tendrán que defender cada rebote y pelear cada balón como si fuera el último. Porque las finales no esperan a nadie, y el que afloja, se queda.