PULSO MICHOACANO

Por falta de lana, México deja fuera a cuatro estudiantes de la Olimpiada Iberoamericana de Física

Por M. Angel Villa Juárez

Morelia, Mich. 24 septiembre 2026. — Cuando se trata de presumir que México tiene talento, ahí están los discursos; pero cuando llega la hora de soltar la lana para que los jóvenes representen al país, parece que el dinero se acaba. Cuatro estudiantes mexicanos quedaron fuera de la XXIX Olimpiada Iberoamericana de Física, que se realizará del 25 de septiembre al 2 de octubre en João Pessoa, Brasil, debido a la falta de recursos para financiar el viaje.

La Olimpiada Mexicana de Física informó mediante redes sociales que, por primera vez desde 1991, México canceló su participación en esta competencia internacional. El motivo señalado fue directo: no hubo recursos suficientes para cubrir los gastos necesarios para que la delegación pudiera acudir.

Y aquí viene el trago amargo: entre los estudiantes seleccionados estaba Osiel Rico, de Michoacán, además de Vlarimir Campos, de Ciudad de México; Daniel Mesa, de Veracruz, y Fabricio Echeverría, de Yucatán. Jóvenes que hicieron el trabajo académico para ganarse un lugar y que ahora tendrán que ver la competencia desde lejos.

Desde semanas atrás, la organización había solicitado donativos a la ciudadanía, incluso desde 20 pesos, con la intención de reunir el dinero necesario para mandar a la delegación mexicana a Brasil. Sin embargo, la campaña no habría alcanzado la cantidad requerida.

La propia Olimpiada Mexicana de Física ha señalado que esta competencia es importante para la formación de jóvenes con talento científico y para el desarrollo de la ciencia en el país, pero que la organización no recibe financiamiento gubernamental para acudir al certamen.

Para el ciudadano de a pie, la situación deja una pregunta bastante incómoda: ¿de qué sirve hablar tanto de impulsar a los jóvenes y la ciencia si cuando cuatro estudiantes necesitan apoyo para representar a México resulta que no hay presupuesto?

México había participado en la competencia desde su primera edición, en 1991, y además fue sede en 1997, 2008 y apenas en 2025. Es decir, no se trata de un concurso cualquiera ni de una ocurrencia de última hora.

Ahora, mientras otros países preparan a sus delegaciones para competir, cuatro jóvenes mexicanos se quedan con las ganas de demostrar lo que saben en una competencia internacional. Y para muchas familias mexicanas la escena resulta conocida: talento hay, ganas sobran, pero cuando llega la cuenta, el apoyo simplemente no aparece.

La ausencia de México ya provocó críticas en redes sociales de ciudadanos que consideran que el respaldo a la ciencia y al talento joven debería traducirse también en recursos concretos, no solamente en discursos y fotografías para presumir logros.

Porque al final, para el ciudadano mexicano, queda una imagen difícil de digerir: cuatro estudiantes preparados para representar al país y un viaje internacional cancelado porque no alcanzó la lana.