Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 7 septiembre 2026.– Entre tanto cemento, tráfico y crecimiento de la ciudad, también hay espacios que todavía le dan un respiro a la raza. Por eso, la Secretaría del Medio Ambiente (Secma) busca que parques, bosques y otros sitios verdes de Morelia dejen de ser vistos nomás como áreas de recreo y puedan convertirse en reservas ecológicas oficiales, con reglas claras para su conservación.
El titular de la Secma, Alejandro Méndez López, presentó el proyecto de las Áreas de Importancia para la Biodiversidad Urbana (AIBU) durante el Foro Regional Mesoamérica hacia el 30×30, organizado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), en Mérida, Yucatán.
La propuesta busca identificar, reconocer y conservar espacios dentro de las ciudades que todavía mantienen biodiversidad y que, aunque estén rodeados de calles y edificios, cumplen una función importante para el ambiente.
Entre los sitios que podrían entrarle a este esquema se encuentran el Parque Municipal Arboretum, el Panteón Municipal, Ciudad Universitaria de la UMSNH, el Parque Urbano Cosmos, el Bosque Cuauhtémoc, el Bosque Lázaro Cárdenas, la Universidad Latina de América y el Parque Zoológico Benito Juárez. Estos dos últimos ya cuentan con un reconocimiento otorgado por la Secma en 2022 y 2023, respectivamente.
Desde la mirada del ciudadano, la idea suena bien porque no es lo mismo tener un parque bonito que contar con un espacio protegido, donde se sepa qué se puede hacer y qué no. Porque luego, entre permisos, obras y ocurrencias, los árboles terminan pagando la cuenta del crecimiento urbano.
La Secma trabaja actualmente en el marco normativo para certificar las AIBU, con el propósito de establecer criterios y mecanismos que permitan reconocer formalmente estos espacios y fortalecer su conservación dentro de las ciudades.
Y es que estos lugares no nomás sirven para ir a caminar, sentarse a la sombra o llevar a los chamacos. También ayudan a regular el clima, capturar carbono, infiltrar agua al suelo, conservar la tierra y dar refugio a especies nativas y migratorias. Además, pueden ser espacios para la educación, la investigación y el turismo de naturaleza.
El proyecto también se relaciona con el Cinturón Verde de Morelia, que cuenta con 19 mil 357 hectáreas, una superficie que permite proteger y conectar ecosistemas estratégicos alrededor de los centros urbanos.
Durante su participación en el foro, el titular de la Secma destacó que esta propuesta busca contribuir a la meta de conservar al menos 30 por ciento del territorio terrestre y de las aguas para 2030, así como fortalecer el Sistema Estatal de Áreas de Conservación. De acuerdo con lo expuesto, durante la actual administración casi se han triplicado las áreas de conservación en Michoacán.
Así que, mientras la ciudad sigue creciendo, la ciudadanía también espera que sus parques y bosques tengan algo más que promesas: protección, mantenimiento y reglas que se cumplan. Porque el verde de Morelia no es un lujo ni un adorno para la foto; es parte de la vida diaria y un patrimonio que merece llegar completo a las próximas generaciones.
