Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 25 agosto 2026.-La cultura de los pueblos michoacanos no se va a quedar guardada en un museo. Este año, 47 proyectos comunitarios recibirán apoyo económico a través del Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (Pacmyc) 2026, con una bolsa de 6 millones de pesos para mantener vivas las tradiciones, lenguas, música, artesanías y conocimientos que forman parte de la identidad del estado.
La Secretaría de Cultura de Michoacán (Secum) dio a conocer los proyectos seleccionados, en una estrategia que forma parte del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia y que se realiza en coordinación con la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, mediante la Unidad de Culturas Vivas (Ucuvi) y su Unidad Regional Michoacán.
La convocatoria recibió 280 propuestas provenientes de 56 municipios, por lo que la selección tuvo que hacerse entre una cantidad importante de iniciativas culturales.
Desde la mirada del ciudadano, que haya dinero para las tradiciones sí importa. Porque mientras en las ciudades todo cambia a velocidad de vértigo, en las comunidades todavía existen personas que conservan lenguas, recetas, danzas, música, medicina tradicional y formas de trabajar que vienen de los abuelos y que podrían perderse si nadie las apoya.
En esta edición se priorizaron proyectos relacionados con lenguas originarias, adolescencias y juventudes de los Territorios de Paz, música tradicional, indumentaria, museos comunitarios y expresiones de las culturas afrodescendientes.
De los 47 proyectos seleccionados, 17 corresponden a arte popular y procesos artesanales; ocho a lenguas indígenas, relatos, oralidad y literatura; cinco a cultura musical; cuatro a danzas, artes escénicas, fiestas y procesos rituales; cuatro a culturas alimentarias y cocinas tradicionales; cuatro a memoria histórica y cultural; tres a medicina tradicional y conocimientos etnobotánicos, y dos a patrimonio biocultural.
Además, 28 proyectos son impulsados por grupos de mujeres y 19 por grupos de hombres.
Los recursos llegarán a 23 municipios, con Uruapan a la cabeza al concentrar 11 proyectos, seguido de Aquila con cinco, mientras que Morelia y Pátzcuaro recibirán apoyo para cuatro proyectos cada uno.
También hay una atención especial a las comunidades que cuentan con Planes de Justicia. En total, 16 iniciativas seleccionadas pertenecen a estos territorios: siete del pueblo purépecha, seis del pueblo nahua de la Costa y tres correspondientes a los pueblos mazahua, otomí y matlatzinca del Oriente.
Otro dato que llama la atención es que, de las 63 propuestas enfocadas en patrimonio cultural inmaterial en riesgo, 21 fueron seleccionadas para recibir apoyo.
Desde el punto de vista del ciudadano, esto puede ser una buena noticia para quienes se dedican a preservar conocimientos que no se aprenden en una escuela ni vienen escritos en un manual. Son saberes que pasan de una generación a otra y que, si se rompe la cadena, pueden desaparecer.
Y este año también hubo un cambio importante en la forma de participar. Por primera vez, el Pacmyc habilitó una plataforma virtual para registrar los proyectos, permitiendo que creadoras, creadores, portadores de saberes y grupos culturales comunitarios pudieran inscribirse sin tener que aventarse el viaje hasta Morelia.
La herramienta busca facilitar la participación de comunidades que se encuentran lejos de la capital y que muchas veces enfrentan dificultades para realizar trámites de manera presencial.
Con el incremento de recursos y la incorporación del registro digital, el Pacmyc amplía su alcance hacia comunidades de difícil acceso y busca fortalecer la preservación, transmisión y continuidad de la diversidad cultural de Michoacán.
Porque la cultura no solamente está en los grandes escenarios ni en los edificios del centro histórico. También vive en el pueblo, en la cocina de la abuela, en quien todavía habla una lengua originaria, en las manos del artesano, en la danza del barrio y en los músicos que siguen tocando como les enseñaron sus mayores.
Ahora toca que esos 6 millones de pesos lleguen a los proyectos seleccionados y se conviertan en talleres, instrumentos, artesanías, investigaciones, presentaciones y conocimientos que puedan pasar a las nuevas generaciones.
Porque si se quiere mantener viva la identidad de Michoacán, hay que apoyar a quienes todos los días se parten el lomo para conservarla.
