PULSO MICHOACANO

Sobrevivientes de Epstein acusan intento de silencio desde el Departamento de Justicia

Por M. Angel Villa Juárez
Morelia, Mich. 13 febrero 2026.- Allá en el vecino del norte el escándalo vuelve a hervir, y no es poca cosa. Sobrevivientes de la red criminal que encabezó el depredador sexual Jeffrey Epstein alzaron la voz para denunciar que el Departamento de Justicia de Estados Unidos, encabezado por la fiscal general Pam Bondi, estaría intentando silenciarlas.

En entrevista con NBC News, varias de las víctimas soltaron lo que traen atravesado: aseguran que desde el Departamento de Justicia —el famoso DOJ— quisieron intimidarlas haciendo públicos sus nombres en los archivos relacionados con el caso Epstein.

“Creyeron que podían asustarnos divulgando nuestros nombres”, dijo una de las sobrevivientes. Pero lejos de achicarse, la respuesta fue otra. “Hemos pasado por cosas peores. Esto no nos afecta. En todo caso, nos anima a hablar más”, remató, dejando claro que el miedo ya no les hace mella.

Las mujeres consideran que la actuación de la fiscal y del aparato de justicia fue intencional. Señalan que existía una lista de víctimas y que solo una fue censurada, lo cual —afirman— no tiene lógica si el objetivo era proteger a quienes sufrieron los abusos. “Eso es intencional”, acusó otra de ellas.

El señalamiento se dio luego de una audiencia en el Congreso estadounidense, donde las sobrevivientes manifestaron que la fiscal no se había reunido con ellas ni tampoco algún representante del Departamento de Justicia las había buscado para escuchar su versión de los hechos.

En esa misma sesión, la congresista demócrata Pramila Jayapal pidió a las mujeres presentes que se pusieran de pie si aún no habían podido reunirse con el DOJ. Todas se levantaron. La imagen fue contundente: ninguna había tenido contacto directo con la titular del órgano de justicia.

La polémica se enmarca en un clima político tenso, donde a la fiscal se le ha señalado de actuar en línea con la administración del presidente Donald Trump, algo que desde la oposición demócrata no ha pasado desapercibido.

El caso Epstein, que destapó una red de explotación sexual con conexiones de alto nivel, sigue siendo una herida abierta en la sociedad estadounidense. Y ahora, con estas nuevas acusaciones, la discusión ya no es solo sobre lo que ocurrió en el pasado, sino sobre cómo se está manejando la justicia en el presente.

Desde el arrabal se entiende claro: cuando las víctimas sienten que el sistema que debería protegerlas les da la espalda, el ruido no se apaga, se multiplica. Y estas mujeres ya dejaron en claro que no piensan quedarse calladas.