Por M. Ángel Villa Juárez
Morelia, Mich. 19 septiembre 2025.- La tarde-noche de este jueves se puso tensa en la capital michoacana, pues cerca de las 7:30 de la noche se registró un fuerte accidente en el crucero de la salida a Salamanca, exactamente en los carriles centrales que van de Abastos rumbo a Torreón Nuevo.
La raza que circulaba por la zona contó que el trancazo se escuchó a varios metros, pues al parecer varios vehículos se vieron involucrados en la colisión. De volada, automovilistas y curiosos se acercaron a echar la mano y marcar al 911, mientras el tráfico se empezó a amontonar como en hora pico.
Paramédicos y elementos de Tránsito del Estado llegaron en friega para atender a los posibles lesionados y comenzar a desahogar el nudo vial que se armó. Aunque hasta el cierre de esta nota no se ha confirmado el número exacto de heridos, se sabe que por lo menos una persona tuvo que ser trasladada a un hospital, mientras otras recibieron atención en el lugar.
El accidente, además del susto, dejó varios carros madreados: parabrisas rotos, cofres abollados y piezas regadas en el pavimento. Las unidades involucradas fueron removidas poco a poco con grúas para liberar la vía, mientras los agentes levantaban su respectiva carpeta de hechos.
La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) pidió a la ciudadanía tomar precauciones y buscar vías alternas, ya que la circulación estuvo pesada por varias horas. Los automovilistas que suelen usar esa salida rumbo al norte de la ciudad tuvieron que dar la vuelta por colonias aledañas para no quedarse atorados en el embotellamiento.
Vecinos del lugar señalaron que esa zona siempre ha sido un punto de riesgo por la velocidad con la que circulan algunos conductores y la falta de precaución al cambiar de carriles. “No es la primera vez que pasa un choque fuerte aquí, ya deberían meter más control o vigilancia, porque la neta se pone peligroso”, comentó un comerciante de la zona.
Hasta ahora, no se ha revelado la causa exacta del accidente, aunque las primeras versiones apuntan a un posible exceso de velocidad combinado con distracción al volante. Las autoridades serán las encargadas de deslindar responsabilidades.
Lo que sí quedó claro es que la noche se tornó complicada en la salida a Salamanca, recordando que un descuido en el volante puede convertirse en tragedia. La recomendación es clara: manejar con precaución, respetar los límites de velocidad y no confiarse, porque cuando menos lo esperas, la desgracia se atraviesa en el camino.
